Dejen de pedir dinero!

No soy la persona mas caritativa del mundo. Sin embargo, tampoco soy un tacaño, un avaro o un miserable. Esto no se trata de cuanto, o a quien, o como. Se trata de lo siguiente:

ME CAGA QUE PARA DONDE VOLTEE HAYA GENTE PIDIENDO DINERO.

Voy a Soriana. Necesito comprar unas cosas. Entre esas cosas, quiero poner un pomo en mi carrito. “No, señor”, me informan. “Los vinos y licores se pagan aqui”.
Ya hablaré mas adelante de todas mis desventuras lidiando con los cajeros en los supermercados – por ahora quiero concentrarme en un solo punto. Pago con un billete de $100 (mi pomo cuesta como $70 – no soy necesariamente fino a la hora de elegir. Un ron Castillo es mas que suficiente).
“Desea redondear los centavos?”, me preguntan. “Sí”, respondo. 15 minutos después llegan con el cambio, porque en una caja de supermercado es mucho pedir que puedan dar cambio de un billete de cien pesos. Llego a las cajas “normales”, para pagar lo demas. Si solo llevo un par de cosas, igual les digo que me las cobren en vinos y licores – pero si el carrito esta casi lleno, es mas difícil.
“Desea redondear los centavos?”, me vuelven a preguntar. “Sí”, vuelvo a responder. Después, hay que darle al “cerillito”. Cuando son niños, el que les de propina o no esta en función de como se comporten. Ya varias veces me ha tocado terminar poniendo las cosas en bolsas yo mismo, porque el chavito esta jugando a los piquetes de culo con otros cerillos. Y todavia se me queda viendo cuando no le doy nada. Pero cuando los cerillos son ancianos, pues hay que echarles la mano.
Salgo de las cajas, y me dirijo al estacionamiento, para tomar un taxi a la casa. En la puerta de Soriana esta un señor con una loncherita de metal, pidiendo dinero para otra causa. Si puedo, le doy. Pero la verdad es que voy con las manos ocupadas, y me da hueva detenerme, bajar las bolsas, buscar cambio en el bolsillo, volver a agarrar las bolsas y continuar con mi camino. Ouch! Eso sonó peor ahora que lo vi escrito. Si, a veces soy un ser humano deplorable. Pero por $5 pesos,  no va a quebrar la Asociación.
Llego a mi casa, guardo las cosas, y caigo en cuenta de que, como siempre, seme olvidó la coca para el pomo. Podria ir aqui a la tienda de la esquina, pero me quedan 4 cigarros y quiero un capuccino moka. Decido ir a OXXO. Pido mis cosas, y pago. “Desea redondear los centavos?”.

No se cuantos alcohólicos y drogadictos en rehabilitacion hay en Reynosa. No se cuanta gente ha sido deportada por las autoridades estadounidenses. No se cuantas asociaciones de ayuda para niños con cancer existen, ni cuantos albergues para ancianos o para personas enfermas. Lo que si se es que deben haber suficientes como para que de 10 veces que utilizo el transporte público, 9 veces se suba una especie de orador público iniciando su discurso con “estimados pasajeros, disculpen la molestia…”.

Y no hablemos de lo que sucede en la calle. Los limosneros, en general. Obviamente, hay quienes no pueden mantenerse por si mismos. Pero la mayoría es gente que muy bien podria ganarse la vida haciendo algo. “esque no hay jale, oiga”. Efectivamente, no hay jale. A mi esa no me la cuentan. Cuantas veces habrá sucedido, sin que lo sepan (o lo imaginen, siquiera), que la gente que me pide dinero tiene mas en el bolsillo que yo?
Aunque siempre terminan por cagarnos, por lo menos hay que apreciar que los limpiavidrios, los vendedores ambulantes y los “viene-viene” estan haciendo algo mas que pedir cosas gratis. Eso si, a veces exageran, como la vez que sin pedírselo, un guey se puso a llevarme la maleta del autobus al taxi. Obligado, mas que nada, le tuve que dar. Si por mi hubiera sido, le hubiera dado unos $5, pero para mi suerte, lo unico que salió de mi bolsillo fue una de $10. Todavia se la di, y me dice “que mala gente es usted”. Pendejo.
Y ahora que en HEB agarraron la ondita de poner a otro anciano en la caja, esta vez para que pase las cosas del carrito a la banda de la caja, ahi se van otros $5 pesitos…

Ya se que para ahorita sueno como todo un marro, pero no es el caso. Es mas que nada cuestion de principios. Es mi dinero. Yo tengo el derecho de regalárselo a quien a mi me parezca que lo necesita, y negarselo a quien yo puedo pensar que se lo va a ir a gastar en la cantina. Si alguien se va a empedar con mi dinero, voy a ser yo.

The Iceberg.

2 respuestas a Dejen de pedir dinero!

  1. number six dice:

    jajaja como en cd. victoria una vez el DIF lanzo un programa de “ayuda” haciendo una libretita de tickets que la gente que pedia limosna podia cambiar por varias cosas.. y a la gente que pedia le kgaba! jaja.. CLARO! no es para el vicio.. a mi si me piden “pa la leche” les llevo leche, “pal taco” les llevo tacos..etc..etc.. todos queremos dinero.. la cosa es “para que?”

  2. JM dice:

    “Si alguien se va a empedar con mi dinero, voy a ser yo”

    Jajaja.

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