Mi Casa Es Su Casa II – El Ataque de los Clones

Desde la última vez que escribí, en la que detallaba los pormenores de esta, su humilde casa, han cambiado unas cosas. He aquí las mas recientes noticias.

Decidí darle una remodelada a mi cuarto, y la verdad no sé porqué no lo había acomodado así antes. Se ve mas espacioso, está más accesible y la verdad no entiendo como es que no lo había hecho antes.

El guey del sótano, aquel que en un principio se dedicaba a la colecta de víveres ajenos y que posteriormente descubrió un sistema económico basado en el intercambio (venia y me tocaba a la puerta, crema de cacahuate en mano, a intercambiarlo por 3 cigarros, por ejemplo), ya no es residente de la casa. Resulta que tenía como 4 meses de no pagar renta (desde que corrió a la novia, que era la forma de pago de la renta – no, la novia no trabajaba y lo mantenía; se iba con el dueño a pagar en cuerpomático), así que el dueño lo demandó, y la corte lo echó.
Eso, en sí, es bueno. Lo único malo es que se llevó mi reproductor de DVD. Y cómo acabó mi reproductor de DVD en sus manos? Ah, pues el Iceberg, en su enorme pendejez, se lo prestó un día que vino a joder como a las 3 de la mañana. En mi defensa, nunca lo utilizaba. Siempre odié ese DVD, porque tenía un foco azul que emitía una luz azul penetrante cada vez que me disponía a ver una película. Algo molesto, cuando intentas ver una película con la luz apagada. Además, entre el Playstation 2 y mi computadora, tengo todos los dispositivos de video que necesito. Claro, que tampoco se lo di como un regalo, y esperaba que el guey por lo menos tuviera la decencia de devolverlo… pero al menos con eso me libré de él.

El dueño de la casa, un rumano decrépito y con apariencia de no muy buenas intenciones, vino hace poco a cobrar la renta. Llegó alrededor de las 10:00 AM, mientras yo me encontraba en un estado de reposo absoluto. Opté por no abrir la puerta en ese momento, pues recién había cruzado el umbral de la realidad, y si no me equivoco, todavía no podía abrir los ojos. No me estaba ocultando, no es que lo quisiera evitar para no pagar mi renta, simplemente no me gusta que me despierten. Al ver el éxito no obtenido conmigo, procedió a cobrarle la renta a los demás, y tuvo una disputa con uno de los inquilinos. Fue un gritar, y por algunos momentos de la discusión tuve asiento de primera fila, pues por alguna razón el pasillo donde está mi puerta fue seleccionado como uno de los puntos claves de la batalla. El caso es que la discusión escaló a tal grado, que hubo la necesidad de que el dueño llamara al 911. Quiero imaginarme a la operadora…
“911, Cual es su emergencia?”
“No me quieren pagar la renta”

En eso, vuelven a tocar a mi puerta. En vista de que gracias a factores externos no iba a haber una conciliación entre el sueño y yo, decidí levantarme. Abrí la puerta, visiblemente molesto. Esperaba ver al rumano, con su bastón en mano y su cara de idiota, una cara que solo un bat de beisbol (de los de aluminio) podría componer, pero para mi sorpresa estaba Apu, el tendero del Kwik-E-Mart de los Simpson. Y no, no generalizo a todo el pueblo hindú como Apus, pero esque este tipo… está idéntico.
Total, al parecer Apu dejó la tiendita para dedicarse a las bienes raíces, y me informó que a partir de ese día, él y sus socios eran los nuevos dueños de la casa. Que el rumano le había dicho que yo debía mi renta, a lo cual le dije que solo estaba esperando que regresara, para que me diera mi recibo. La lógica indicaría, que como buen casero, el guey llegara con mi recibo en la mano. Pero me dijo que después me lo daba. Le entregué la renta, y debía regresarme 5 dólares. Hasta la fecha, ni recibo, ni 5 dólares. Todos los que me conocen saben de mi profundo interés por Europa Oriental. Pero gracias a este guey, me estan dando ganas de perder el interés por Rumanía. En fin, por lo menos le di el dinero en frente de Apu, asi que les consta que mi renta está cubierta.

Ayer que regresé de mi jornada laboral, encontré una hoja de papel en el piso, lo cual en un principio no me extrañó. Siempre tengo cosas en el piso (no, no soy marrano, pero a falta de repisas…).
Al inspeccionar mas detalladamente la hoja, y al ver que estaba muy próxima a la puerta, me di cuenta que la habían echado por debajo de la puerta. Al leerla, me di cuenta que era un aviso donde se me informaba que la administación del lugar había pasado a manos de Apu y sus amigos, y que habían nuevas reglas. Una de ellas no se que tan de a cuerdo esté con la ley, pero indica que la renta debe ser cubierta el dia primero de cada mes, y de no ser hací nos haremos acreedores a multas y recargos que van en exceso de los 70 dólares. La otra regla, con la que no simpatizo en lo más mínimo, es que con estos nuevos gueyes queda prohibido fumar dentro de la casa.
Entre eso, los vecinitos que me cargo, y el deseo de residir en algo más que un cuarto, muy temprano en el 2007 les estaré platicando de mi nueva residencia. Y porqué no ahora? Esa pregunta la responderé en mi siguiente “post”.

Así que ahi tienen lo último en la vida doméstica del Iceberg.  

The Iceberg.

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