Hablando de gente estúpida…

Agosto 28, 2009

Gente, en serio… no mamen.

berrinchito

Es tan estúpida su capacidad para producir un razonamiento lógico, que en este momento están volteando como idiotas hacia arriba esperando ver dos lunas?

A esto hemos llegado como especie?

Les tengo una noticia: El universo no funciona así.
Los cuerpos astrales no deciden clonarse por una sola noche para deleite de una sarta de imbéciles que se tragan todo lo que les llega por correo, o por facebook.

En serio, se los ruego… ya no sean tan pendejos, por lo que mas quieran. Sé que es mucho pedir, pero inténtenlo, por lo menos.

The Iceberg.


Me caga Facebook… y es tu culpa!

Agosto 25, 2009

Para una persona que se encuentra a 3,000 kilómetros de la mayor parte de su familia, amigos y conocidos, las herrramientas “sociales” que ofrece internet son, cómo decirlo, una especie de regalo de los dioses.

O más bién, podrían serlo.

Yo utilizo mucho el MSN Windows Live Messenger, y hasta hace poco todavía le encontraba utilidad al Facebook. En cuanto al Messenger, se me hace bien chingón poder platicar por ahí con la mayoría de la gente que aparece en mis contactos. Pero por hoy, quisiera concentrarme más en el Facebook.

Tengo 5 tipos de contactos en mi facebook:
1. Familia y amigos
2. Personas con quienes me he reencontrado (que de otra manera hubiera sido prácticamente imposible)
3. Conocidos que, al agregarlos, piensas “eh, porqué no. Lo conozco, no tengo nada en su contra”.
4. Personas desconocidas que me han agregado, o a quienes yo he agregado.
5. Gente “famosita”.

1. Familia y amigos
Este grupo, como su nombre lo indica, incluye a diferentes miembros de mi familia, y mi grupo de amigos, tanto en México como en Canadá (y bien, un par de amigas de Estados Unidos).

2. Personas con quienes me he reencontrado
Ex-compañeros de empleos anteriores, amigos a quienes le había perdido la pista desde la prepa, ex-alumnos de cuando fui maestro de inglés. En su mayoría caben en la primera categoría, pero para efectos de describir la funcionalidad de Facebook los puse en una categoría aparte.

3. Conocidos
De repente, por ejemplo, ves que en el perfil de un amigo aparece el contacto de otra persona que conoces. “Eh”, piensas. “Nada pierdo con agregarlo”. O de repente alguien más te agrega a ti. “Bueno, a ver que”, dices. Y ahi están, en tu lista.

4. Desconocidos
La típica. ves una foto de una tipa atractiva, y como buen lobo te lanzas a agregarla. A veces son coleccionadoras de amigos, y te agregan sin pensarlo. Otras veces, te rechazan. O de repente encuentras entre tus contactos gente que no sabes ni de donde salió.

5. “Famositos”
Si bien los 6 que tengo en mi Facebook varían en su status como “celebridad” (desde podcasteros, editores de revistas de computación, conductoras de segmentos infantiles de programas mañaneros de México, creadores de sitios web mundialmente conocidos, “modelos” de Page 3 de un periódico de Londres, o estrellitas de grupos de pop mexicano de los noventas), todas siguen un mismo patrón. Publican algo, se echan en sus laureles a ver cómo todos les festejan todo, pero jamás responden a un comentario.

Hasta ahí, todo bien. Quién diría que hasta una persona tan típicamente antisocial como yo pudiera tener una red social tan variada? Porque eso es el Facebook, no? Una red social? Alguien?

Mmm… no tanto.

Difícilmente interactúo con alguien ahí. Y no porque yo no quiera, en la mayoría de los casos por mi no ha quedado. Pero más allá de que un pequeño grupo de personas y yo de repente comentemos en algo que publica uno de nosotros, no veo mucha interacción. Que te “guste” mi status no cuenta.
Lo único que llega a mi “inbox” de Facebook son actualizaciones de información para eventos a los que, si bien agradezco haber sido invitado, no podré asistir, porque estoy un poquito lejos.

Pero más allá de la poca interacción que a través del Facebook tengo, hay algo que me molesta ya demasiado, y que es la razón por la que cada vez es menos mi participación ahí.

La gente estúpida arruina todo.

Por un lado, me resulta molesto abrir mi Facebook y ver la cantidad de aplicaciones, de por si pendejas, que utiliza toda la gente. Que si el trebol de la suerte, que si la galletita de la fortuna, que si Doña Lucha, que si el pitufo gruñon, que si Farm Town, FarmVille, La granjita Feliz o como se llame, que si qué tipo de molusco eres, qué tipo de cancer te va a dar, cual apóstol te está bendiciendo, qué cancion de Daddy Yankee eres (haganme el puto favor!), “haz este test para saber el nombre del chico que te gusta”, y demás idioteces.
Cuando menciono esto, la gente me tacha de amargado. Y no es que lo esté (bueno, sí, pero tiene su razón de ser), pero sí es algo que me molesta sobremanera.
Supongo que cada quien tiene derecho a hacer lo que quiere, y haría mal en ponerme a juzgar. Supongo que sólo me puedo quedar callado y utilizar la opción de “ocultar esta aplicación” que amablemente me ofrece Facebook.
Pero no es ahí donde termina mi coraje, en este sentido. Independientemente de mi molestia al tener que borrar 30 ó 40 aplicaciones cada día (y dios me libre de no entrar al facebook un par de días seguidos), es el hecho de que la gente no solo los use, sino que abusan de ellos. He visto amigos consultar la galletita de la fortuna 5 veces en un día. Y después, a ellos mismos les “gusta” lo que les dice la galletita. Y después comentan al respecto.
Y si tantas ganas tienes de jugar a la mafia, al restaurantcito, o a la granjita, chingado, no seas tacaño y cómprate un juego de los Sims.

En lugar de “red social”, Facebook ya se ha convertido en el centro de entretenimiento de gente, en su mayor parte adultos, que encuentran mérito en cosas así:

"la salchicha de la fortuna"... haganme el rechingado favor!

"la salchicha de la fortuna"... haganme el rechingado favor!

En pocas palabras, Facebook ya prácticamente se convirtió en MySpace, sin letras con brillitos. Era cuestión de tiempo, supongo.
Pero quién crea esas aplicaciones? Al igual que con la guerra contra el narcotráfico, no hay que atacar a quienes consumen, sino a quienes producen. Esa gente merece ser condenada a la silla eléctrica (o a métodos de tortura más medievales).

He aquí una pequeña guía de tips para ustedes, para que su experiencia en Facebook, y la mía, sean más placenteras:

1. No TIENES que utilizar cada aplicación que sale. Y para las que sí decides utilizar, toma en cuenta que cada vez que las utilizas, esas aplicaciones están tomando tu información personal.
2. Escribe bien. Una cosa es un error de ortografía, o de dedo – todos los cometemos de vez en cuando. Pero cuando decides voluntariamente “ezkriiviir aAZiI”, sustituir “qu” por “k”, o demás atrocidades, creeme que lo único que proyectas es que algo no anda bien en tu corteza frontal. Solo los finlandeses y los hawaiianos tienen permitido repetir vocales en sus sílabas. Tú, no. El español no es esí.
3. No confundas tu “muro” con tu “status”. Cuántas veces no he visto en tu status “PERSONA X Sí gacha, llamame y nos vamos re roll!!!”
4. Si vas a publicar un album, escoge bien tus fotos. Con unas 20 fotos que compartas de tu viaje o tu fiesta es más que suficiente. Si pones las 198 fotos que tomaste, incluyendo 40 fotos de tu pastel, se pierde el interés.
5. Hablando de fotos, haz lo posible por que la foto de tu perfil sea una foto tuya. No de tu hijito, no de tu perro, no de tu vehículo, sino tuya. Es incómodo llevarse la impresión de que estás hablando con un schnauzer.
6. Para terminar con esto de las fotos, si vas a crear un album con imagenes de esas “emo” que tienen un dibujito o una foto de algo triste con un texto garigoleado que dice pendejadas como “cada vez te extraño mas”, lárgate de Facebook y vete a MetroFlog.
7. Saluda de vez en cuando. No nadamás a mí, sino a todos tus contactos.
8. Únete a mis grupos, Iceberglandia e Iceberglandia En Español. (Publicidad descarada).

En fin, ya para concluir, le voy a dar una limpiadita a mi lista de contactos. Los amigos y familia, y los conocidos se quedan, obviamente. Pero a la gente que no conozco, les voy a enviar un mensaje un día de estos. A los que me respondan, los dejo. A los demás, para qué los quiero. Para enterarme de los resultados de sus tests? Gracias, pero no.

The Iceberg

PD
En realidad no estoy tan amargado como sueno a veces. Como muestra de ello, les tengo un reto. A ver quienes entre ustedes encuentran la frase que puse intencionalmente en este texto como referencia a Watchmen.


En este preciso instante…

Agosto 21, 2009

En este preciso instante, en alguna parte del mundo:

Alguien está teniendo sexo por primera vez.
Alguien acaba de descubrir que un ser querido falleció.
Un niño está apagando las velas de su pastel de cumpleaños.
Una mujer le está siendo infiel a su marido.
Alguien está siendo atacado a machetazos.
Una casa se está incendiando.
Alguien está cerrando su negocio por hoy.
Alguien está cerrando su negocio para siempre.
Alguien está teniendo el mejor día de su vida.
Alguien está teniendo el peor día de su vida.
Alguien se acaba de quedar dormido.
Un perro está siendo maltratado.
Alguien está siendo liberado de prisión.
Alguien le está reclamando a un mesero.
Alguien está contemplando suicidarse.
Alguien acaba de tener un accidente automovilístico.
Un teléfono celular está timbrando en un momento inapropiado.
Alguien está haciendo una promesa que no va a cumplir.
Alguien está accionando un arma de fuego.
Alguien está viendo por un microscopio.
A alguien se le acaba de inhibir la computadora.
Una niña está dibujando algo.
Un grupo de ancianos está jugando cartas.
Alguien está disfrutando una copa de vino tinto.
Alguien acaba de anotar un gol.
Alguien acaba de encender un cigarrillo.
Alguien está cruzando el oceano Atlántico por primera vez.
Alguien está esperando su turno en la peluquería.
Alguien se acaba de encontrar una moneda en la calle.
Alguien está viviendo, sin saberlo, el último día de su vida.
Alguien está cuestionando su fe.
Un pájaro está en la mira de un rifle.
Una persona inocente está siendo juzgada.
Alguien se puso calcetines de pares diferentes.
Alguien está arrepintiéndose de algo que publicó en Facebook.
Tú estás leyendo un post inspirado por una canción de Van Halen, pero espero haber logrado hacerte reflexionar (hey! 5 verbos al hilo!).

The Iceberg.


Amigos Así… #1: El del Gato

Agosto 14, 2009

Desde hace 4 años que regresé a las Canadás, como he mencionado anteriormente, no se me ha dado lo de tener amigos. En un par de ocasiones ha habido la mejor intención, pero las cosas no siempre resultan. Esta es una de esas historias.

Hace dos años, mientras me tomé el día de mi cumpleaños para irme a festejar con mi hermana, mi cuñado y mi prima a un bar en vez de ir a trabajar, entró un compañero nuevo al trabajo. Fue un viernes. Yo lo conocí hasta el lunes.
De repente nos salíamos a fumar, o en el descanso nos poníamos a echar desmadre. Teníamos algunos intereses en común – la musica, el alcohol, la crítica a lo mundano. De hecho, fue él quien me habló maravillas de una película que no me había interesado ver cuando salió originalmente. Gracias a él, vi Batman Begins.

Al igual que yo, este guey estaba lejos de su familia. Decía que no tenía amigos, aunque 5 minutos después hablaba de que conocía a medio mundo. Él tuvo la “suerte” que yo jamás he tenido: logró entrar al círculo de amisatdes dentro del trabajo. Yo le sigo cagando a todos, y la verdad no es algo que me importe. A mi tambien me cagan.

Un dia me presumió que se había acostado con una compañera del trabajo, lo cual requiere un esfuerzo menor al de sacar una coca de la máquina. La vieja es putísima, pero quien so yo para juzgar. Total, pasó el tiempo.

En una ocasión, este guey vino a la casa. Él con su botella de vodka,y yo con la mía de ron. A las 5 de la mañana se quedó jetón, y le tuve que ayudar con su vodka porque yo ya no tenía ron. Esto es importante, hasta cierto punto, porque la gente de Newfoundland tiene fama de borracha. Fue un hecho sin precedentes que yo haya tumbado a alguien de ahí.

La amistad siguió hasta un infortunado día en el que fui initado a un bar después del trabajo. Llegué a la casa a arreglarme, y después de unos malos intentos por acomodarme el pelo (en ese tiempo apenas empezaba a crecer) terminé peor de lo que hubiera deseado.
Llegué a dicho bar, y me encontré a la vieja esta. Silencios incómodos, porque hasta donde sé le cago a la vieja, y el sentimiento es mutuo… pero insistía cada 5 minutos en que le hablara a este guey. Cada 5 minutos, le hablaba. “Eh, ya vente, aqui estamos”. “Sí, ya voy, nadamas me estoy fumando un churro”. Mantente así, amigo, mantente así.

Por fin apareció, y entramos todos al bar. Ahí nos topamos a un par de compañeros del trabajo, y hasta ahí se acabó la convivencia. Todos ellos platicaban, y yo mientras parado viéndolos. Ellos ya tenían su círculo. Yo era el extra, y se encargaron de hacerlo notar.
Se acerca un par de viejas con este guey. No se que tanto hablan, pero no es capaz siquiera de presentarlas. Vaya, no me importó, porque yo tengo vieja, pero son detallitos, porque estoy parado a menos de un metro. Las viejas se van, y este guey me pasa por un lado, sin tirarme un pedo. Ya me siento incómodo. Pero bueno, este guey me dijo que cerrando el bar nos íbamos a su casa, y que tenía pomos y demás. Yo, feliz.
Cierran el bar, salimos todos, los demás compañeros se van, y este guey, abrazando a la vieja, me dice “bueno, ahi nos vemos”.
En el largo camino a casa, le menté la madre como 700 veces.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces sobre la misma piedra.

En otra ocasión surgió el plan de ir a un bar saliendo del trabajo. “Meh”, pensaba. Pero finalmente, nunca salgo, y este guey describía este bar como un paraíso.
Llegamos, y pedimos una jarra cada quien. En eso había un concurso de trivia (de esas mamadas que hacen los bares…). Para la cuarta pregunta, ya nos habíamos acabado las jarras. Era hora de pedir otra ronda. Llega un guey del bar, y me corre, sin mas ni mas.
“Ya es hora de que te vayas”, dijo.
“Porque?”, pregunté.
“Porque sí, ya es hora de que te vayas, o llamamos a la policía”.
Qué momento tan rock n’roll, la verdad. Ser corrido de un bar. Hay otros bares, pensé. Mi amigo y yo podemos agarrar la jarra en cualquier otro bar.
Qué bonito es soñar. Mi amigo decidió no solo quedarse en dicho bar, sino además pedirme 10 dólares prestados para continuar su parranda. Tomé un taxi, y regresé a mi casa con una nueva anécdota.
Resultó que supuestamente el guey del bar me había confundido con otra persona. Pero el caso es el mismo, salí del bar solo.

Cuando se estrenó “The Dark Knight”, yo le compré un boleto. Él por su parte me había comprado uno a mi, para la funcion de media noche. Yo fui a las dos.

El mote de “el del gato” surgió una vez que el guey faltó a trabajar. Cuando regresó al día siguiente, llegó todo arañado. Resulta que un amigo le había pedido que cuidara un gato mientras salía de la ciudad, y hubo un par de eventos desafortunados con el gato, lo cual lo llevaron a acudir al hospital. Cuando le conté a mi vieja, se quedó la referencia a “el del gato”.

Después lo corrieron del trabajo. Se hizo novio de la tipita esa. Platicamos un par de veces, y quedamos en juntarnos, pero nunca se hizo nada. Hace dos meses le dejé un mensaje en facebook diciendo que se reportara. Sigo (y seguiré) esperando.

The Iceberg.


“Looks” que me cagan, #1: Guidos

Agosto 11, 2009

En cuanto a apariencia se refiere, creo que no hay mucho qué decir de mi. Salvo por tener el cabello largo, no tengo un “look” definido, ni me interesa tenerlo. Lo mismo me pongo mis botas de trabajo, un pantalón de mezclilla y una playera de algún grupo de black metal europeo, que me pongo mis shorts camuflageados, mis tenis Adidas y una playera Hanes blanca, que me pongo mis pants, una playera de manga larga bajo una de otro color de manga corta.
Ni yo mismo sé qué me voy a poner después de bañarme, y francamente no es algo en lo que pienso con anticipación. Simplemente abro el closet, agarro lo que me llame la atención en ese momento, y me lo pongo.

Pero hay gente que sí prefiere definirse por una “imagen”. A algunos les funciona, a otros no tanto. En esta ocasión vamos a mencionar un grupo que pertenece a la segunda categoría: Los “Guidos”.

guido1

Qué mierda, no?

Y qué es un Guido?
He aquí la definición de UrbanDictionary.com (texto en inglés). En resumen, una persona casi siempre de origen italiano que vive entre Nueva York y Nueva Jersey, que adopta todos los modismos que aparecen en las fotos que aquí incluyo.

guido2

Básicamente, el “look” lo crean rociándose una especie de bronceado en aerosol en la cara, lo cual les da ese tono anaranjado que por alguna razón les gusta tanto.
Yo sólo una vez en mi vida me he puesto pintura anaranjada – cuando el Correcaminos de Cd. Victoria disputó el partido de vuelta de la final de la Primera División “A” contra los Tigres. Terminado el partido, me lavé la cara, y hasta ahí quedó mi historial de tener apariencia anaranjada.
¿Qué obsesión tienen estos pendejos por estar anaranjados? No entiendo. Creen que se ven bien? (Bueno, ellos obviamente piensan que sí…).
Después de pintarse la cara, se ponen delineador en los ojos, se depilan las cejas, se pintan los labios y se la pasan con la trompa parada el resto del día.

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Porque andar por la vida únicamente con la cara anaranjada y las jetas en pose de “besito” no es lo suficientemente ridículo, está el asunto del pelo. Qué pinche virus tienen en el cerebro estos imbéciles, que les ha devorado la capacidad para tener buen gusto?
Armados con una secadora y un bote de gel, vean lo que hacen (y no es solo uno de ellos, si observan bien TODOS hacen exactamente lo mismo).
Una cosa es tomar un poco de gel, ponerlo en la palma de la mano, frotar las manos y aplicar el gel en el cabello, con la intención de “estilizar”, o “fijar” el cabello. Otra muy distinta es enmicarse la cabeza con gel, endurecer dicho gel con la secadora, y ya con el cabello más rígido que el cráneo, tener la audacia de salir a lugares donde el público en general los puede ver.

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Una vez que han logrado el deseado efecto de haber sufrido recientemente un accidente con un tanque de propano, falta “afinar” el look con el atuendo y los accesorios. No puede faltar la bandita en la cabeza (ésta tiene el doble propósito de hacerlos ver aún más ridículos, mientras oculta las cicatrices de la lobotomía), las joyitas (aretes, pulseras, collares – nada está prohibido en el mundo de los Guidos), y por supuesto la ropa. Dependiendo del evento en donde van a hacer presencia, pueden vertirse con traje blanco (ver segunda foto), camisita de rayas (ver tercera foto), o más casuales, para navidad (ver cuarta foto).
Eso sí, se tienen que poner de acuerdo con anticipación. Una regla no escrita en el mundo Guido es que nadie debe verse aún más ridículo que los demás. “TODOS PARA UNO, Y UNO PARA TODOS!”

Lo único bueno de todo esto es que los Guidos son tan ridículos, que difícilmente una mujer se fijaría en ellos, no? Tan ridículos, tan vanidosos… Quién se fijaría en un Guido!
O acaso habrán mujeres que sí se fijen en ellos? Nah, la verdad lo dudo. A menos que haya evidencias, me rehúso a considerar esa posibilidad.

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Demonios! Y uno que es “normalito” nadamas no atrae ni a las moscas.

The Iceberg.


El calentamiento global, dizque

Agosto 1, 2009

No entraré en controversias acerca de los fenómenos ecológicos, climáticos y/o ambientales que llevaron al hombre a crear un concepto como el de Calentamiento Global.

Solo me quejo de que aunque el clima está agradable aqui en el sur de Ontario, me caga que no ha hecho calor. Por otro lado, en mi aldea allá en México, está exagerado el calor.

Chequen:

clima1
Chequen bien! Que pedo con esto?:

clima2
51 grados!?!?!?
Uta, metan un pollo al carro, pónganle sazonador, y en una hora está lista la comida! Mientras tanto, aquí en Guelph, la temperatura no supera ni los 30 grados, cosa que ya extraño.

clima3
Y eso que ya prácticamente es agosto. Y me caga, porque típicamente, en Septiembre es cuando ya empieza a refrescar. O sea que en todo el año, los únicos días que me dio calor fueron los primeros días de Enero, cuando estaba por aquellos rumbos.

Pero Iceberg“, exclaman ustedes. “De que te quejas? 24 grados es perfecto! Para qué quieres más calor?“. Sencillo. 5 meses al año, me la paso en temperaturas bajo cero. Otros 5 meses me la paso entre lluvias  y temperaturas que oscilan entre los 0 y los 18 grados. Es mucho pedir que dos meses al año haga un calor de la chingada?

Si en Agosto no llegamos por lo menos una semana a estar arriba de 30°C, me largo de Canadá y me voy a vivir al desierto de Atacama, en Chile.

The Iceberg.


Qué Asco!

Julio 28, 2009

Cada vez me vuelvo más marica cuando se trata de ver imágenes grotescas. Hablo nadamás de imagenes reales. Todavía hace unos años no me molestaba ver imágenes de cadáveres en la sección policiaca del periódico. Tampoco era de los asiduos lectores de revistas de cagada como ALARMA!, porque eso ya es para gente enferma.

Pero con el tiempo, me he hecho más delicado en ese sentido. Puedo ver Saw y Hostel sin ningún problema – aunque a decir verdad, sí volteé la mirada en algunas escenas. Lo cual me trae a mi anécdota del día de ayer.

Estaba en el trabajo, como cualquier otro día. En eso, nos llama el jefe y nos pide que leamos una serie de hojas. Verán, cada mes, nos dan una especie de “plática” relacionada con temas de seguridad en el trabajo. El tema de este mes eran las manos. Supongo que el tema de las manos surgió por el pendejo que metió un dedo en una lija eléctrica ahi en la planta. Pendejo.

Total, estaba hojeando el folletito, volteo la página, y así nadamás sin avisar, veo una imagen que me revolvió el estómago. Aparentemente, decía el pie de foto, alguien operó una máquina y se le atoró el anillo en el dedo, desprendiendole todo menos el hueso.
Así que aparece la foto de la mano, solo que en lugar de un dedo, se ve el puro hueso. Por suerte no había comido antes de ver esa imagen, porque sí me dieron ganas de vomitar. Y cada vez que me acuerdo de esa imagen, siento la salivita caliente en la parte de atrás de la boca. Me traumé, como quien dice.

Al menos lograron su objetivo. Tendré más cuidado con mis manos de ahora en adelante. pero sí deberían por lo menos avisar que el folletito contiene imágenes así.

The Iceberg


“Gitanería”: Una obra en tres actos.

Julio 23, 2009

Tres personajes. Tres actos.

Primero, el elenco:
Persona A: quien puede ser, o no, un servidor.
Persona B: un compañero de trabajo.
Persona C: el jefe.
Si les confunde leer “personas A,B, y C”, siéntanse en libertad de leer “Brad Pitt” en lugar de Persona A; “Rafael Inclán” en lugar de persona B; y “La Pájara Peggy” en lugar de Persona C.

ACTO I
Las personas A y B llegan juntas al trabajo un martes, como la mayor parte del tiempo. Existe esperanza en ambos de que esta semana sea como la anterior, en la que trabajamos dos dias juntos, y entre miércoles y jueves trabajó solo uno de los dos. Justo, porque así, cada uno trabajó tres días.
La persona B revela a la persona A que la persona C le informó que así sucedería. Cambiando el rol del día de trabajo, ahora la persona A trabajaría el miércoles, mientras la persona B lo haría el jueves. A la Persona A le había cagado descansar el miércoles y tener que ir a trabajar el Jueves.

ACTO II
Media hora después, la persona B informa a la persona A que la persona C ha decidido cancelar todo. Solo habrá trabajo dos días esta semana, dice.
La persona A consulta otro tipo de asuntos directamente con la persona C, momento en el cual sale a relucir que la persona B va a trabajar el miercoles, pero que no hay trabajo para el jueves. Esto levanta sospechas en la persona A, pero la persona C le asegura que la próxima semana le tocará a él.
La persona A sospecha durante todo el día de la mentira de la persona B, y lo molesta frecuentemente con frases como: “entonces ya nadamas trabajamos hoy….”, y “ojalá hubiera trabajo mañana”. La persona B hunde la mirada cada vez más, comprobando las sospechas de la persona A. Pero la persona A es mamonsísima; le encanta hincar el codo en las costillas de los que pretenden verle la cara.
En el viaje de regreso a casa, la persona A sigue chingando. Por decirlo de alguna manera, las personas A y B comparten el mismo edificio. Al bajar del auto, la persona A decide lanzar una piedra más al río: “bueno, pues a disfrutar estos cinco días de descanso”. “ajá”, dijo entre dientes la persona B.
La persona A ríe a sí mismo, mientras busca sus llaves en sus bolsillos.

ACTO III
Si bien la persona A tiene una forma optimista de ver las cosas, siente que no había necesidad de que le quisieran ver la cara. No se siente molesto porque le hayan quitado la oportunidad de ir a trabajar un día – él lo ve así: con el apoyo del gobierno, en resumen pagó el 45% de su salario de ese día por el privilegio de que el gobierno le dé el 55% de su salario diario por hacer cosas normales como quedarse en casa, ir a comprar cerveza, y ver Transformers, cosa que había querido hacer desde hace mucho – se siente ofendido. Ofendido por una situación en la que ni siquiera había necesidad  de mentir. Ofendido porque le quisieron ver la cara de pendejo. Ofendido, quizá, porque la persona B le clavó una daga en la espalda, sin necesidad.
Pero la persona A no tenía pruebas. Que tal si la persona B estaba diciendo la verdad? Que clase de mal amigo sería la persona A al dudar de alguien como la persona B?
Pero la persona A es una persona inquieta. Su mente no se satisface con el instinto. Requiere de pruebas.
A la hora normal de salida al trabajo de las personas A y B, el miércoles la persona A sale “casualmente” a fumar un cigarro, y en efecto, escucha salir a la persona B.
En el transcurso de la tarde, la persona A sale en repetidas ocasiones a fumar. El auto de la persona B jamás aparece en la cochera.
A la hora normal de llegada, la persona A interrumpe su función de Transformers, justo en la batalla climática, para comprobar su teoría. Su pretexto es, como lo imaginan, otro cigarro. Efectivamente, la persona B llega, se estaciona, y se mete a su casa.

Fin.

Qué pequeña es la gente, la verdad. Pudiendo hablar claro, pudiendo repetir las palabras de la persona C y decir “esta semana me toca a mi, la próxima te toca a ti”, prefieren recurrir a mañas y mentiras, a creer que soy un perfecto pendejo. La verdad resulta una prueba muy difícil para algunos, todo por ganar el 45% del salario de un día.
Al menos ya sé con quiénes trato trata la persona A.

The Iceberg.


La única visa que debería existir es la tarjeta de crédito.

Julio 16, 2009

Justamente el otro día me encontraba filosofando (como suele suceder cuando no encuentro con qué entretener al viejo cerebro) acerca de cómo la mayoría de las leyes son una reverenda pendejada. Me enfoqué más sobre las leyes que aplican a derechos de autor (la ASCAP ahora quiere regalías por tonos de celular; servicios como MTV, Hulu y Pandora solo son accesibles en los Estados Unidos… cosas así), las leyes que criminalizan actos como el consumo de sustancias naturales (y no, yo no las consumo, pero que pendejada es que vayas a parar a la carcel por fumar marihuana), y las más estúpidas de todas: las leyes de migración.

Si bien un país tiene derecho a tener un control sobre quien entra y quien sale de él, hay veces que exageran un poco. Por ejemplo, para poder entrar a los Estados Unidos, aunque sea en tránsito, necesitas una serie de documentos que si no satisfacen al agente, simplemente no entras.

Todo eso filosofaba aquél día. Me consideraba afortunado de no tener que entrar a los Estados Unidos, salvo un par de veces al año, cuando el avión hace escala en alguno de sus aeropuertos. “Qué bonito es vivir entre México y Canadá”, pensaba, “donde no es tan complicada la entrada.

Y a los pocos días, me topé con esto: http://www.cic.gc.ca/english/department/media/releases/2009/2009-07-13.asp (texto en inglés, pero viene del sitio web oficial de Migración en Canadá).

Y todo por la gandallez del mexicano. “Descubrieron” un hoyo en el sistema – el hecho de que Canadá ofrece asilo a personas refugiadas -  y por millares decidieron explotarlo.
No obstante que en México no hay guerra, ni guerrilla, ni nada por el estilo, miles y miles de mexicanos hicieron el trámite para entrar a Canadá como refugiados. Qué pendejada, la verdad. Si hubieran hecho los trámites normales, todo esto no estaría pasando.
Claro que lo más sobresaliente de todo esto es la manera “inmediata” en la que Canadá aplicó esta nueva ley. Podrían haber dicho (o desconozco si lo hicieron, aunque jamás escuché nada al respecto) a partir de tal o cual fecha. Pero no, nadamas “a partir de hoy”.

Y cómo reaccionó México? Con vergüenza? No, obviamente no. Con indignación. Cómo se atreve Canadá a imponer visas!

Y el berrinche, según me reportan desde México, es que ahora México le va a pedir visa a los que viajen para allá desde Estados Unidos y Canadá. Increíble, no? Pues buena suerte con eso.

Y cómo me afecta a mí, directamente, todo esto? Siendo que mi pasaporte mexicano se venció en 1994 (y no puedo tramitar otro, porque hay otra hermosa ley en México que dice que los hombres mayores de 18 años tienen que presentar la cartilla para poder obtener el pasaporte, y mi hermana se encargó de que yo ya no cuente con ese documento, entre otros), tengo que viajar como canadiense. Ya he mencionado que es curioso entrar al país al que naciste como turista. Que te sellen el pasaporte y te extiendan un permiso por 180 días. Y ahora, seguramente tendré que tramitar una visa para entrar a México.
Otra forma en la que me afecta directamente es en el supuesto caso de que quisiera que mi vieja viniera a Canadá a tramitar su residencia. En un par de ocasiones ha venido, y más allá de lo difícil que es comprar boletos de avión y lidiar con un gandallita de mierda en el aeropuerto de Toronto, ha sido relativamente sencillo. Ahora la cosa se complica un poco más.

Y todo porque la gente es gandalla, crea leyes de mierda, y en general es estúpida. Qué sigue, le van a exigir visa a la mariposa Monarca? Le van a negar la entrada a México?

The Iceberg.

PD
No estoy a favor de Canadá, ni en contra de México. Simplemente estoy en medio de todo esto y me cagan los dos países por pendejos.


Ya vamos a la mitad…

Junio 30, 2009

Este pinche añito ha estado del carajo, con esto de la crisis económica. Díganmelo a mi.

Hace un año, trabajaba mis 40 horas a la semana, mas cualquier oportunidad de hacer tiempo extra (las horas extras las pagan al 150%). En una semana promedio, trabajaba unas 55 horas. Y si bien ni así me podia dar la gran vida, al menos sobraba tantito. Pagaba mis recibos a tiempo, pagaba mi renta a tiempo, cumplía con mandarle dinero a mi hija, y continuaba con mi tradición de ir a México dos veces por año.

Después, como por agosto del año pasado, se hablaba de que ya no iba a haber tiempo extra. Tus 40 horas, y a la chingada. Típicamente, esto significaba trabajar tus 8 horas diarias, de lunes a viernes. A veces te pedían que fueras de martes a sábado, segun sus necesidades.
Aún así, logré juntar dinerito para poder ir en Diciembre a pasar las fechas con la familia y los amigos.

Este año empezó con la novedad de que solo trabajaríamos 4 días a la semana. Para Marzo, ya trabajábamos solo 3. Para mayo, sólo dos. Como mencioné el otro día, creo que trabajé menos horas en todo Mayo que en una semana típica del 2007. Incluso, dado que se atraviesa un día festivo este semana, trabajé nadamás ayer, y regreso a trabajar hasta el jueves 9 de julio (a alguien se le ocurrió que en lugar de trabajar lunes y martes la próxima semana, mejor fuéramos jueves y viernes. Porqué, no lo se).

Todo esto, obviamente, ha traido consecuencias. No fui a México este verano, por más que hubiera querido, y cada mes es una lucha por poder pagar, aunque sea en partes, la renta. Qué decir de otros servicios (de hecho, ahorita estoy en pleno pleito con mi proveedor de internet y telefono, porque por fin les pude pagar el jueves y no me han conectado ni madres).

Aún así, soy de los afortunados. Cuanta gente no ha perdido sus empleos? O sus casas? O sus ahorros? Ha sido una cosa espantosa para la mayoría de la gente que trabaja, en especial, en ciertos sectores de la economía. Y con tantos despidos, y tantas compañías que no están contratando, ni siquiera existe la opción de “salir a buscar chamba”, porque ese mercado está más que saturado.
Otros ni se preocupan. Mi hermana, que es maestra, por ejemplo, podría ser de las que dicen “crisis? cual crisis?”. Le pagan hasta por estar de vacaciones. Cómo la envidio (con envidia de la buena).

Pero bueno, las crisis no duran para siempre, y si bien se espera que hasta el 2010 la situación se normalice, el único consuelo que queda es que de esta mierda de 2009 ya sólo queda la mitad. Así que a aguantar otro poquito.
Por lo que a mí respecta, seguiré sobrellevándola, y a ver si de aquí a Diciembre sí puedo juntar algo de dinero para poder ir a Mexico. Ojalá, porque ya hace falta.

The Iceberg