Una huevita… agusto!

Junio 8, 2008

Por fin, el calor se asoma a Canadá.

Hoy, en teoría, debía estar a estas horas en el trabajo. Pero no había nada que hacer, y mejor me vine a la casa. Era, como quien dice, un turno voluntario, por ser sábado. Pero solo una de las líneas estaba trabajando, y a un paso muy lento. A medio turno, a las 7.30, decidí que mi casa está más fresca, un buen regaderazo y unas cheves (creo que todavia me quedan algunas) serían una mejor manera de pasar el sábado en la tarde que estar encerrado en el trabajo sin nada que hacer.

Después de 4 horitas de calor adentro de la planta, y el paseíto en bicicleta, ya estoy listo para no hacer nada de provecho hasta el lunes. Ya tomé mi ducha, y ahora estoy sentado frente a la computadora con una muy fria cerveza canadiense en la panza y otra en la mano. Voy a salir a fumar un cigarro, y les aseguro que voy a disfrutar el clima.

The Iceberg.


Mi cocina es un desmadre!

Abril 18, 2008

Hace una semana, le di una limpiada a fondo a mi depa. De esas que cuando regresas de trabajar, o cuando amaneces al dia siguiente, exclamas, “me robaron!”.

Ahorita me da verguenza ver mi cocina. Esta, otra vez, hecha un desorden absoluto. Los dos fregaderos, llenos de trastes sucios. No solo eso, trastes sucios bañados en el agua donde se suponia que “nadamas” los enjuagaria antes de lavarlos. Sobre la estufa, las ollas donde cocine el fin de semana. Sucias, obvio, y no dudo que ya con moho. Bolsas y empaques por doquier, desde las bolsas de super en las que empaco la comida que llevo al trabajo (aun con mis recipientes, sucios tambien) hasta los plastiquitos en los que vienen envueltas las rebanadas de queso Kraft. El vaso donde me servi mis pomos el fin de semana ya tiene circulitos de moho. El frasco de mayonesa que se me termino, y el cual decidi hace un par de semanas lavar y conservar “por si se ofrece”, miren, ese lo voy a tirar tal cual. No me atrevo a abrirlo.
Ayer al levantarme me quise hacer mi cafe, pero al no haber una superficie plana para poner mi taza, decidi hacerlo arriba del refrigerador. Mala idea. Hablando de mi refrigerador, arriba de el tengo de todo… desde los papelitos del banco, hasta una docena de botes de agua vacios, mi iPod, una llave que no recuerdo ni para que es, todo remojandose en el cafe de ayer (excepto el iPod, ese si lo levante – solo para ponerle la tapa de un recipiente abajo, para que no se mojara).

Lo peor, yo creo, es la arrocera. El domingo hice arroz en mi arrocera, y por alguna razon se me olvido. No obstante que es el objeto mas grande (y el que mas estorba sobre mi mostrador), hasta hoy me acorde del arroz. Apenas lo iba a guardar, cuando vi que ya esta en avanzado estado de descomposicion.

Prometo corregir todo esto mañana. Ahi les pongo fotos.

The Iceberg.


El Iceberg Invade La Cocina #1 (Sopa)

Noviembre 22, 2006

Un dia, hace un par de meses, su servidor fue elegido “empleado del mes”, por alguna razón que no entiendo (digo, si le echo ganas y todo, pero justo me dieron tan ’significativa’ distinción en un mes en el que falté dos veces, llegué tarde otro tanto, y básicamente no me lucí en lo más mínimo.
Como parte de las festividades, me hicieron entrega de un diploma, y entre otras cosas, dos certificados de regalo. No, no he llamado a la agencia de viajes para reservar mi crucero, solo me dieron $20 dolares, pero bueno, de algo iban a servir, no?
Si no para otra cosa, me dije a mi mismo, los destinaría a algo que pudiera redactar aqui para mis millones de lectores en todo el mundo.
Y fue así como decidí ir al super, comprar un montón de ingredientes y preparar sopa. Cámara en mano, me dirijí a la cocina, y pensando en la fama y la fortuna que me esperan por hacer sopa, me dí a la tarea.

 

Lo primero fue sacar mi siempre confiable olla, darle una pasadita de aceite y sal, y llenarla de agua. Mientras el agua hervía, empecé con la preparación de los ingredientes.

Primero, ajo y cebolla. Es importante ir agregando los ingredientes en su momento, y en este caso, el ajo y la cebolla van primero. Son los que le van a dar el sabor al caldo. Al menos eso dicen en la tele.

Siempre es buena idea agregar primero lo que mas tarda en cocerse. Noten que ni siquiera me tomé la molestia de pelar las papas. Así saben mejor, creo yo. Y mientras se cuecen las papas, la cebolla y el ajo, dejenme ver qué mas compré.

Ah si… olvidé que había comprado la que, como podrán ver por mi expresión de deleite, es mi mas odiada verdura. Nunca me ha gustado el brócoli, lo odio con la intensidad de diez mil soles… pero dicen que es bueno para el organismo, asi que solo espero que se deshaga por completo. Maldito brócoli, si no haces que no me vea tan viejo y acabado…

Vaya! Esto le quitará el sabor a brócoli a mi sopita. Nada como la combinación de chiles habaneros y jalapeños (sí, tambien en Canadá hay). Mientras picaba los chiles, le di un par de pellizcos a lo que ya estaba picado. Digamos que soy fan del habanero.
Debo hacer una mención honorífica. Fue en esta etapa del procedimiento cuando piqué y agregué rábanos. Pero por alguna razón se me borró de la mente que tenía la cámara al lado, y no les tomé fotos.
Hasta ahorita, debo tener salivando a los vegetarianos, pero odio decepcionarlos, ¿por qué clase de herbívoro me toman? Claro, no tuve la claridad mental para comprar carne o pollo en el super, asi que tuve que ir a la tienda de enfrente por un reemplazo.

Patas, hocicos y demas “delicias”, molidas y embutidas para mi conveniencia. Eran salchichas o jamón, y como verán, opté por las primeras. Como que tienen más volumen.

Despues de dejar hervir un poco lo que ya está en la olla, es hora de agregar lo que hace que esto se llame ’sopa’.
En el super tenían la promoción de 3 paquetitos de estos por un dólar, así que por esta ocasión las compré. Pero lo sobrecitos esos que vienen con condimento? Directo a la basura. Lo único que necesito es la pasta. Así que no habrá sabor a pollo ni a champiñón en mi menjurje.
Irónicamente, iba a comprar champiñones, pero a la mera hora se me olvidó. Ahi para la otra.
Ah, y una lata de frijoles surtidos. Bien, echemos un vistazo, a ver como va todo.

Bueno, ahi la lleva. Apenas vamos a la mitad del camino, asi que si aún no se ve apetitoso, no se desesperen. Ah, a quien quiero engañar, quizá nunca se vea apetitoso. Pero sigan conmigo, veamos que falta…

Hmmm, quizá esto sirva. Cilantro, tomates y elote en grano. Iba a comentar algo acerca de los granos de elote, pero mejor me callo. Apenas voy a comer.

Ya se ve un poco mejor, no? Al menos no veo trozos de brócoli, lo cual ya es ganancia.
Que conste, para quienes dicen que no me cuido, que ya les puse una foto donde consta que fui por voluntad propia al supermercado, y compré brócoli. Me merezco un pomo y una cajetilla de cigarros nadamas por eso.
Bien, creo que es hora de apagar la lumbre, dejar que esto se empieze a enfriar, y agregar los toques finales. Empezando por:

Queso cheddar. No solo le da un sabor rico a la sopa, sino que aparte se derrite y hace que el caldo quede más cremoso. No puede faltar.

Chile en polvo, para agregar un poco de sabor y color…

Eureka! Creo que hemos terminado! Por cierto, eso que se ve es vapor, no se me quemó nada. Solo falta servirme un plato (o dos), y ver qué tal me quedó.

Que opinan? Créanme, sabe mucho mejor de lo que se ve. Ya en el plato le agregué sal, pimienta y limón, y créanme. La operación fue todo un éxito. Solo hace falta un detalle final, y esto solo es cuestión personal. Por si sola, sabe fenomenal, pero tengo un ingrediente secreto para que sepa aún mejor:

A falta de Tabasco…

En fin, definitivamente todo salió bien, y si no se echa a perder, tendré sopa para rato. Al menos unos 3 días. Creo que Rachael Ray puede hacerse a un lado, ya hay un nuevo rey de los “30 Minute Meals”. Y todo por 20 dolares. Con su permiso, tengo que ponerme a comer.

The Iceberg