Harto, quizá, de invasiones extraterrestres, ataques de monstruos gigantes, reptiles mutantes, catástrofes naturales (congelamiento, maremotos, etcétera) y de Sarah Jessica Parker, recientemente el estado de Nueva York (Estados Unidos, porque no falta quien no sepa) se cambió de lugar, y ahora reside en el noroeste de dicho país junto con Washington, Minnesota y Michigan.
Al menos eso dice la revista Muy Interesante (no menciona las razones, eso lo concluí yo).
En su especial de Ecología que no tiene fecha sino Año XXV No. 51, hay un artículo titulado “Cuales son las ciudades más contaminadas del mundo?” en la que aparece un mapa mundi con diferentes textos que apuntan a diferentes ciudades y dan una breve explicación.
En un texto cuya flecha no lleva ni al noroeste de los Estados Unidos ni a la verdadera ubicación del estado de Nueva York, aparece este texto:
Ja! Lo más curioso es que de los cuatro estados que mencionan, solo uno pertenece al noroeste de USA. Minnesota y Michigan están más bien hacia el centro, más cargados al lado este. Y Nueva York, por supuesto, está hasta la costa atlántica.
Y eso no es todo! No, señor! Aún hay más! Mencionan en otro textito a Detroit. Detroit, en la vida real, está en Michigan (entiéndase, en el “noroeste” de Estados Unidos). Pero la flechita apunta más o menos a donde se encuentra, en un mapa de verdad, Atlanta.
Y Nueva Delhi ahora está en la frontera con Nepal y China.
Lo que es sacarse cosas del culo y tener editores a los que les vale madre. Por eso ese tipo de revistas nadamás las leo en el baño.
The Iceberg.
PD El “Geography Fail” se lo puse porque voy a enviar la imagen afailblog.org
Cada vez me vuelvo más marica cuando se trata de ver imágenes grotescas. Hablo nadamás de imagenes reales. Todavía hace unos años no me molestaba ver imágenes de cadáveres en la sección policiaca del periódico. Tampoco era de los asiduos lectores de revistas de cagada como ALARMA!, porque eso ya es para gente enferma.
Pero con el tiempo, me he hecho más delicado en ese sentido. Puedo ver Saw y Hostel sin ningún problema – aunque a decir verdad, sí volteé la mirada en algunas escenas. Lo cual me trae a mi anécdota del día de ayer.
Estaba en el trabajo, como cualquier otro día. En eso, nos llama el jefe y nos pide que leamos una serie de hojas. Verán, cada mes, nos dan una especie de “plática” relacionada con temas de seguridad en el trabajo. El tema de este mes eran las manos. Supongo que el tema de las manos surgió por el pendejo que metió un dedo en una lija eléctrica ahi en la planta. Pendejo.
Total, estaba hojeando el folletito, volteo la página, y así nadamás sin avisar, veo una imagen que me revolvió el estómago. Aparentemente, decía el pie de foto, alguien operó una máquina y se le atoró el anillo en el dedo, desprendiendole todo menos el hueso.
Así que aparece la foto de la mano, solo que en lugar de un dedo, se ve el puro hueso. Por suerte no había comido antes de ver esa imagen, porque sí me dieron ganas de vomitar. Y cada vez que me acuerdo de esa imagen, siento la salivita caliente en la parte de atrás de la boca. Me traumé, como quien dice.
Al menos lograron su objetivo. Tendré más cuidado con mis manos de ahora en adelante. pero sí deberían por lo menos avisar que el folletito contiene imágenes así.
Y pensar que hay seres humanos, muchos de los cuales terminaron una educación preparatoria, al menos, que dedican su tiempo a hacer tests tarados en Facebook.
A ver si viendo este video les da un poco de pena.
Ja! Es uno de los videos mas chingones que he visto.
Un día como hoy, pero hace 10 años, el buen Iceberg contrajo nupcias. 10 AÑOS! Pinche tiempo, cómo vuela! Por supuesto, esas nupcias se descarrilaron hace como 7.
No lo platico con nostalgia, solo lo menciono porque recién me acordé (y anoche me lo volvieron a recordar). Así que espero que no se me ofendan por ahí.
Sólo les comparto un par de anécdotas de ese día.
Primeramente, aunque hace 10 años sí quería mucho a la persona en cuestión, el casarnos fue una mala decisión. Mucha gente nos advirtió, y no les hicimos caso. Prefirimos pensar con el corazón en lugar de la cabeza, y finalmente descubrimos, un par de años después, que aquellos a quienes tachábamos de “enemigos del amor” y otras pendejadas así tenían mucha razón.
Lo hicimos por las razones “correctas”, es decir, porque queríamos estar juntos e iniciar una vida. Vaya, no nos “obligaron a casarnos”, como se dice.
Dicen que es mala suerte ver a la novia con el vestido antes de la ceremonia, y aunque no soy supersticioso, vaya que resultó serlo. Pero era necesario, porque antes de los rituales teníamos que ir con el fotógrafo para la sesión de fotos oficial.
Y cómo me cagó esa sesión de fotos. De por sí odio mi sonrisa, y el pinche fotógrafo insistía en que yo sonriera. El resultado? En una de las fotos salgo con apariencia de Herman Munster – o Largo, de los Locos Addams, cuando sonríe.
De ahí, faltaban como dos horas para la iglesia. Me fui a la casa, y para calmar el nervio creo que me tomé una cuba. Sólo una, porque no quería llegar pedo. Nadie quiere llegar pedo a su propia boda. Bueno, quizá el príncipe Carlos, pero esa es otra historia.
Llegó mi “best man”, y de ahí nos fuimos. Se suponía que mi mamá me “entregaría”, como es la tradición, pero entre que el pinche padrecito tenía mucha prisa (razón 25,509 para alejarme de la religión organizada) y en la casa de mis papás hubo un par de contratiempos, terminó por entregarme mi hermana – antes de que llegaran mis papás.
El nervio estaba a todo lo que daba. Seguramente, pensábamos (y bromeábamos antes de), a uno de los dos nos iba a dar un ataque de risa, o un desmayo típico de programas como America’s Funniest Home Videos.
No ocurrió tal cosa. De ahí, al salón donde se llevaría a cabo la recepción. Faltaba la ceremonia civil, pero nadie nos indicó donde sería. Habían puertas por todos lados. “Vamos a entrar aqui”, dijimos, y abrimos la puerta equivocada – la del salón principal. Nos recibieron con aplausos quienes ya se encontraban ahí, nos dimos la vuelta y cerramos la puerta. Qué risa.
Termina la ceremonia civil, y ahora sí entramos al salón. Aplausos, saludos, felicitaciones, abrazos… brindis, cena, vals, todo lo típico.
Esa misma noche, nuestra primera como esposos, y todavía ahí en la recepción, nos peleamos. Ja! Resulta que ella quería bailar, y yo no. Sí, acabé bailando. O dizque.
Nos prestaron un coche para podernos ir a nuestra casa. En pleno atuendo de novios (yo con mi smoking rentado y ella con el vestido) nos bajamos en la tienda OK (antes de la invasión de OXXOs, era la única tienda que abría las 24 horas) para comprar cigarros.
Llegamos a la casa, nos pusimos a “brindar”, y en plena noche de bodas fuimos interrumpidos por el teléfono: “Que hacen! Vénganse a la torna!”. Okeeey!
Una hora después decidimos darnos una vuelta a la torna – ya no habia nadie.
Y bueno, ni hablar, las cosas no funcionaron, cada quien agarró su camino y se llevó una que otra lección. Pero no todo fue malo. De esa unión temporal salió lo mejor que tengo en la vida, mi hija.
Primero, el elenco: Persona A: quien puede ser, o no, un servidor. Persona B: un compañero de trabajo. Persona C: el jefe.
Si les confunde leer “personas A,B, y C”, siéntanse en libertad de leer “Brad Pitt” en lugar de Persona A; “Rafael Inclán” en lugar de persona B; y “La Pájara Peggy” en lugar de Persona C.
ACTO I
Las personas A y B llegan juntas al trabajo un martes, como la mayor parte del tiempo. Existe esperanza en ambos de que esta semana sea como la anterior, en la que trabajamos dos dias juntos, y entre miércoles y jueves trabajó solo uno de los dos. Justo, porque así, cada uno trabajó tres días.
La persona B revela a la persona A que la persona C le informó que así sucedería. Cambiando el rol del día de trabajo, ahora la persona A trabajaría el miércoles, mientras la persona B lo haría el jueves. A la Persona A le había cagado descansar el miércoles y tener que ir a trabajar el Jueves.
ACTO II
Media hora después, la persona B informa a la persona A que la persona C ha decidido cancelar todo. Solo habrá trabajo dos días esta semana, dice.
La persona A consulta otro tipo de asuntos directamente con la persona C, momento en el cual sale a relucir que la persona B va a trabajar el miercoles, pero que no hay trabajo para el jueves. Esto levanta sospechas en la persona A, pero la persona C le asegura que la próxima semana le tocará a él.
La persona A sospecha durante todo el día de la mentira de la persona B, y lo molesta frecuentemente con frases como: “entonces ya nadamas trabajamos hoy….”, y “ojalá hubiera trabajo mañana”. La persona B hunde la mirada cada vez más, comprobando las sospechas de la persona A. Pero la persona A es mamonsísima; le encanta hincar el codo en las costillas de los que pretenden verle la cara.
En el viaje de regreso a casa, la persona A sigue chingando. Por decirlo de alguna manera, las personas A y B comparten el mismo edificio. Al bajar del auto, la persona A decide lanzar una piedra más al río: “bueno, pues a disfrutar estos cinco días de descanso”. “ajá”, dijo entre dientes la persona B.
La persona A ríe a sí mismo, mientras busca sus llaves en sus bolsillos.
ACTO III
Si bien la persona A tiene una forma optimista de ver las cosas, siente que no había necesidad de que le quisieran ver la cara. No se siente molesto porque le hayan quitado la oportunidad de ir a trabajar un día – él lo ve así: con el apoyo del gobierno, en resumen pagó el 45% de su salario de ese día por el privilegio de que el gobierno le dé el 55% de su salario diario por hacer cosas normales como quedarse en casa, ir a comprar cerveza, y ver Transformers, cosa que había querido hacer desde hace mucho – se siente ofendido. Ofendido por una situación en la que ni siquiera había necesidad de mentir. Ofendido porque le quisieron ver la cara de pendejo. Ofendido, quizá, porque la persona B le clavó una daga en la espalda, sin necesidad.
Pero la persona A no tenía pruebas. Que tal si la persona B estaba diciendo la verdad? Que clase de mal amigo sería la persona A al dudar de alguien como la persona B?
Pero la persona A es una persona inquieta. Su mente no se satisface con el instinto. Requiere de pruebas.
A la hora normal de salida al trabajo de las personas A y B, el miércoles la persona A sale “casualmente” a fumar un cigarro, y en efecto, escucha salir a la persona B.
En el transcurso de la tarde, la persona A sale en repetidas ocasiones a fumar. El auto de la persona B jamás aparece en la cochera.
A la hora normal de llegada, la persona A interrumpe su función de Transformers, justo en la batalla climática, para comprobar su teoría. Su pretexto es, como lo imaginan, otro cigarro. Efectivamente, la persona B llega, se estaciona, y se mete a su casa.
Fin.
Qué pequeña es la gente, la verdad. Pudiendo hablar claro, pudiendo repetir las palabras de la persona C y decir “esta semana me toca a mi, la próxima te toca a ti”, prefieren recurrir a mañas y mentiras, a creer que soy un perfecto pendejo. La verdad resulta una prueba muy difícil para algunos, todo por ganar el 45% del salario de un día.
Al menos ya sé con quiénes trato trata la persona A.
Justamente el otro día me encontraba filosofando (como suele suceder cuando no encuentro con qué entretener al viejo cerebro) acerca de cómo la mayoría de las leyes son una reverenda pendejada. Me enfoqué más sobre las leyes que aplican a derechos de autor (la ASCAP ahora quiere regalías por tonos de celular; servicios como MTV, Hulu y Pandora solo son accesibles en los Estados Unidos… cosas así), las leyes que criminalizan actos como el consumo de sustancias naturales (y no, yo no las consumo, pero que pendejada es que vayas a parar a la carcel por fumar marihuana), y las más estúpidas de todas: las leyes de migración.
Si bien un país tiene derecho a tener un control sobre quien entra y quien sale de él, hay veces que exageran un poco. Por ejemplo, para poder entrar a los Estados Unidos, aunque sea en tránsito, necesitas una serie de documentos que si no satisfacen al agente, simplemente no entras.
Todo eso filosofaba aquél día. Me consideraba afortunado de no tener que entrar a los Estados Unidos, salvo un par de veces al año, cuando el avión hace escala en alguno de sus aeropuertos. “Qué bonito es vivir entre México y Canadá”, pensaba, “donde no es tan complicada la entrada.
Y todo por la gandallez del mexicano. “Descubrieron” un hoyo en el sistema – el hecho de que Canadá ofrece asilo a personas refugiadas - y por millares decidieron explotarlo.
No obstante que en México no hay guerra, ni guerrilla, ni nada por el estilo, miles y miles de mexicanos hicieron el trámite para entrar a Canadá como refugiados. Qué pendejada, la verdad. Si hubieran hecho los trámites normales, todo esto no estaría pasando.
Claro que lo más sobresaliente de todo esto es la manera “inmediata” en la que Canadá aplicó esta nueva ley. Podrían haber dicho (o desconozco si lo hicieron, aunque jamás escuché nada al respecto) a partir de tal o cual fecha. Pero no, nadamas “a partir de hoy”.
Y cómo reaccionó México? Con vergüenza? No, obviamente no. Con indignación. Cómo se atreve Canadá a imponer visas!
Y el berrinche, según me reportan desde México, es que ahora México le va a pedir visa a los que viajen para allá desde Estados Unidos y Canadá. Increíble, no? Pues buena suerte con eso.
Y cómo me afecta a mí, directamente, todo esto? Siendo que mi pasaporte mexicano se venció en 1994 (y no puedo tramitar otro, porque hay otra hermosa ley en México que dice que los hombres mayores de 18 años tienen que presentar la cartilla para poder obtener el pasaporte, y mi hermana se encargó de que yo ya no cuente con ese documento, entre otros), tengo que viajar como canadiense. Ya he mencionado que es curioso entrar al país al que naciste como turista. Que te sellen el pasaporte y te extiendan un permiso por 180 días. Y ahora, seguramente tendré que tramitar una visa para entrar a México.
Otra forma en la que me afecta directamente es en el supuesto caso de que quisiera que mi vieja viniera a Canadá a tramitar su residencia. En un par de ocasiones ha venido, y más allá de lo difícil que es comprar boletos de avión y lidiar con un gandallita de mierda en el aeropuerto de Toronto, ha sido relativamente sencillo. Ahora la cosa se complica un poco más.
Y todo porque la gente es gandalla, crea leyes de mierda, y en general es estúpida. Qué sigue, le van a exigir visa a la mariposa Monarca? Le van a negar la entrada a México?
The Iceberg.
PD No estoy a favor de Canadá, ni en contra de México. Simplemente estoy en medio de todo esto y me cagan los dos países por pendejos.
Por alguna razón, amanecí hoy con una nostalgia por los cassettes. No me refiero a los pregrabados que compraba en lugares como “Musicland” y “Camelot” en McAllen, TX, o “MixUp” cuando iba de vacaciones al DF. Me refiero al cassette virgen, tanto en su forma de, este, “respaldo” de copias originales, y toda la onda del “mix tape”.
No recuerdo cuántas horas pasé frente a grabadoras y minicomponentes grabando cassette tras cassette, desde que empecé a hacerlo de las canciones que más me gustaban de los discos de mis papás (no era poco común que a mis 12 añitos ya tuviera cassettes con música tan variada como Black Sabbath, John Denver, J. Geils Band, el putito ese del pianito, Conway Twitty, y una que otra marcha de Strauss. Así era feliz en ese tiempo. Por supuesto, todavía no descubría la magia del botón de “pausa” del viejo estéreo, y entre cada canción se escuchaba un “PLOC!“, donde después del “stop” aplanaba al mismo tiempo “play” y “record”.
Unos añitos después, ya que mis papás me habían cedido el estéreo (no dejaba que nadie más lo usara – mejor se dieron por vencidos y me lo llevé a mi cuarto) empecé a escuchar el radio, y a desarrollar mi propio gusto por la música. Todavía hasta hace poco tenía un par de esos cassettes que grababa, ya viviendo en México, de WFM y de 97.7 Radio Hits. Por estas fechas empecé con mi colección de LPs (si, fue hace un chingo, pero ya vendían cassettes – el problema es que el estéreo ese tenía tornamesa y solo un deck para cassettes, y solo comprando LPs podía quemar grabar mis favoritas.
En alguna ocasión llegó a mis manos un cassette virgen (de esos de calidad patito – de hecho creo que la marca era Kmart, o no se… era rojo) que parecía tener propiedades mágicas. Era el único que había visto de 120 minutos!
Por supuesto, en las etapas tempranas de mi adolescencia, aún no comprendía lo que era el índice precio/calidad, por lo que siempre compraba cassettes baratos. De esos que vendían “en bolsita”, de 5 cassettes por que se yo, 10,000 (viejos) pesos. En su defecto, chingos y chingos de cassettes marca Ampex. Y Aurex, creo que también habían.
Fast forward a 1988. A estas alturas, ya vivía en Cd. Victoria. Seguía con mi fascinación por los cassettes, solo que ahora ya comprendía que Sony > Ampex, TDK > Aurex, y Memorex > MemorMex (jajaja que mierda!).
Ah! A todo esto, el viejo estéreo ya se había convertido en historia. Pero a mi hermana en su cumpleaños le regalaron una grabadora con doble cassettera, el momento en el que decidí actualizar mi consumo de la música y empecé a comprar cassettes. Mi último LP fue el New Jersey de Bon Jovi, y mi primer cassette el And Justice For All de Metallica. Bueno, continuemos con el relato.
Afortunadamente, en los puestecitos de la calle encontraba cassettes de esas marcas a precios razonables. Un buen día, sin embargo, el señor del puesto no tenía los Sony azules de 60 minutos. Tuve que comprar, casi al doble del precio, un Sony de 90 minutos. Dizque de cromo, quien sabe que sea eso. En cassettes, no el elemento químico en sí.
Llegué a mi casa, le agandallé la grabadora a mi hermana, y me hice un mix tape con canciones de, chequense esto, Metallica, Kiss, Depeche Mode, Winger, Poison, Alice Cooper, Rod Stewart y Ratt, entre otros. Qué pedo. Pero el cassette en sí se oía chingonsísimo. Y a diferencia de lo que estaba acostumbrado, duraba una hora y media. “Debe ser el cromo”, pensé. Desde entonces siempre preferí los de cromo.
Cada vez que uno de mis amigos (y en ocasiones amigos de mis amigos) compraba algún cassette, se lo pedía para grabarlo. Claro, yo compraba los míos y también los prestaba. Éramos todo un mini-napster en esa época. Pero lo más chingón era hacer mix tapes.
Típico, te gustaba alguien y le grababas las baladitas. Pero mientras 15 o 20 galancitos les regalaban cancioncitas de Luis Miguel y del otro pendejo ese, yo tenía la ventaja de ser un poco más original. “Every rose has its thorn”, de Poison, “To be with you” de Mr. Big, “More than words”de Extreme (antes de que la acabara odiando), y como era un pendejo que compraba todo lo que veía en la Circus y en Hit Parader, tenía muchos otros cassettes de donde sacar baladitas que las viejas nunca habían escuchado.
Grababas el cassette, le ponías un mensaje bonito en el cartoncillo, y esperabas que la dama en cuestión cayera rendida. En mi caso eso nunca sucedió. A lo mejor esperaban “La Incondicional”, y no “Hysteria” de Def Leppard, o canciones más desconocidas de Trixter, Cinderella o L.A. Guns.
Hablando de Hysteria, ese album lo grabé en un cassette de 60 minutos. El lado A no cabía, asi que me aventé una edición (que me quedó bastante chingona) de “Rocket” para que cupiera. A los 3 segundos de que termina “Armageddon It”, se escucha la cinta transparente que marca el fin del lado del cassette. Ese se lo presté a un amigo, no lo volví a ver. =(
Los mix tapes personales tambien eran una chingonada. Grababas tus favoritas y ya. Esto era importante en aquella época, porque a diferencia de los CDs, los MP3 y los iPods, había que estarle atinando a la canción que querías, adelantando y regresando el cassette hasta encontrar el punto en el que la canción empezaba.
Así, grababa dos tipos de cassettes: o el típico con canciones de chingos de fuentes, o con las favoritas de un solo grupo. Se hizo tradición personal comprar de los de cromo de 90 minutos, y dedicarle un lado a cada grupo. Por ejemplo, Lado A: Metallica; Lado B: Megadeth. O Lado A: Skid Row; Lado B: Guns N’ Roses.
Ahorita, la tecnología permite hacer eso y más con la música, incluso sin las limitaciones de “60 minutos”, “90″ o “100″. Puedes agarrar un iPod de 8 GB y crear el playlist de 5,000 canciones más chingon del universo (o armar 50 playlists de 100 canciones). Pero ya no es un arte. Ya no tiene nostalgia. Ya es parte de la vida diaria.
Prefiero la tecnología actual, pero al menos por hoy, extraño los cassettes.
Como que Londres en ruinas no iba mucho de acuerdo con el tema de este post. Por otro lado, recién reinstalé el software de mi scanner y pude escanear la imagen a pluma y papel que recreé de la carita que desde hace unos 20 años dibujé por primera vez, en la prepa.
La carita trae todo, y va muy de acuerdo con las cosas que escribo aqui, que en un 80% del tiempo tienen que ver con la frase “me caga…”.
Pero cambio más seguido de logos que de calzones, así que igual y cambio o modifico la imagen. Por lo pronto, así me gustó y así la dejé. La emoción de escanear mi carita, la hueva de un domingo, y el efecto de unos cuantos “refrescos de cebada” no me dan ganas de hacerle otra cosa. Espero que les guste, o se acostumbren. Si no, quéjense en el botón de “comentarios” aqui abajo.
Pero Iceberg! Habías prometido 20 Exitos de oro de Megadeth!
Pues sí, y lo tengo en mente… pero la verdad es que se me ocurren tantos grupos de quienes hacer “20 Exitos de Oro”, que cada 20 minutos se me ocurre otra lista. Así es la vida, y ahora le tocó a Nirvana.
Fué más dificil de lo que creen. Ya para cuando llegué a 22 canciones, no quería quitar ninguna. Pero finalmente esto se llama “20 Exitos…”, no “22″. Así que “Love Buzz” y “Rape Me” se fueron. Lo que queda son 20 de mis canciones favoritas de Nirvana. Al igual que la vez anterior, siéntanse en libertad de opinar.
20. Downer Si bien “Nevermind” fue el disco que puso en el mapa a Nirvana, no le pide nada al “Bleach”. De hecho, en lo personal le voy mas a “Bleach” como album. Este es un claro ejemplo de porqué.
19. All Apologies Si no fuera porque la melodía está chingona, es una de las favoritas de todo el mundo de Nirvana, y fue uno de los “exitos” del Unplugged (aunque en esta ocasión me refiero a la original), el simple hecho de que una parte de su letra dice “I wish I was like you, easily amused” es suficiente para incluirla en mi lista.
18. Blew
Ah, la primera cancion del primer disco… con esto empezó todo. Entiendo porqué el Nevermind y los otros tengan más éxito comercial y aceptación entre el público, pero el Bleach encapsula perfectamente las influencias de Kurt Cobain, principalmente el punk.
17. Territorial Pissings
Se necesitaría ser demasiado denso como para hacer caso omiso al hecho de que el punk fue una influencia para Nirvana. Pero si hace falta citar ejemplos, he aquí el track 7 de “Nevermind”.
16. Aneurysm
Me sorprendió, cuando le pregunté a JM que opinaba de la musica de Nirvana, que mencionara esta. Ya la tenía contemplada, pero no me imaginé que hubiera alguien mas que se fijara en las últimas canciones de un album de covers y rarezas. Sobre todo, algo que apareciera despues de “Mexican Seafood”, Aero Zeppelin” y ”Hairspray Queen”. Finalmente, sí es una chingonada la rolita.
Ja! Ja! Qué le pasó a Krist Novoselic? Parece una combinación de Sigmund Freud y Saddam Hussein!
15. Floyd The Barber
En cierta manera, me da tristeza que el mundo esperara hasta “Smells Like Teen Spirit” para fijarse en Nirvana. Canciones como esta ya tenían el sonido “Nirvana”, unos años antes.
14. Breed
Otra canción “de esas” que no fue lanzada como sencillo, pero define todo el pedo “Nirvana”. Quizá los pendejos de MTV consideraron que el tempo estaba muy acelerado.
13. Curmudgeon
¿Que? Pensaban que solo habia escuchado los albums? Este es el lado B del sencillo de “Lithium” (ver entrada siguiente). Y me gusta un chingo porque tiene buenos riffs, y hasta cierto punto, elementos “industriales”.
12. Lithium
Además de que la cancion está padre, escogí esta por la letra. Es la historia de un guey que tras la muerte de su novia, busca la religión como alternativa al suicidio.
11. Frances Farmer Will Have Her Revenge On Seattle Frances Farmer fue una actriz de Seattle quien fue internada en un manicomio, en contra de su voluntad. Contrario a la opinión popular, la hija de Kurt Cobain, Frances Bean Cobain, no fue bautizada asi por ella, sino por Frances McKee, de The Vaselines (en el Unplugged, tocan “Jesus Doesn’t Want Me For A Sunbeam”, de el grupo escocés).
La letra “I miss the comfort in being sad” me late un chingo.
10. Drain You
Ja! Primeramente, la cancion parace hablar de un feto que consume al otro en la gestacion. Después, la frase “I don’t care what you’re thinking as (long as) it’s about me” se la pirateó Fallout Boy con la cancion de ‘I Don’t Care’. Y tercero, utilizan en una parte de la cancion un bote de aerosol, y un patito de hule, como instrumentos. Que chingonada.
9. (New Wave) Polly Me gusta mucho más esta versión que la que aparece en “Nevermind”.
8. Heart-Shaped Box Después del éxito comercial (y vaya que lo tuvo) inesperado del Nevermind, el mundo esperaba más “hits”, es decir, más música comercialmente accesible. Pero Nirvana tenía otros planes. In Utero fue un enredo de canciones ruidosas, temas extraños y demás elementos que espantaron a la mayoría de la gente que se había hecho fan del Nevermind, en especial aquellos que sólo los conocían por MTV.
Aún así, “Heart Shaped Box”, con todo y su controversial video, alcanzó a tener un éxito moderado.
7. Sliver Como mencioné en la entrada anterior, el mundo esperaba más de Nirvana, despues del Nevermind. Y si bien Incesticide no es un album en sí, sino una colección de covers y rarezas, mucha gente se sintió decepcionada. Yo, por el contrario, si disfruté la gran mayoría del disco. “Sliver”, en sí, me gusta un chingo, aunque sí es de las canciones más “sencillas” de Nirvana, tanto en la musica como en la letra.
6. Serve The Servants
Ja. Por dónde empezar. La primera frase es una mentada de madre al mundo que comercializó en exceso el Nevermind: Teenage angst has paid off well. Jajaja, pinche Kurt.
Mi canción favorita del “In Utero”, por muchas razones. Rockea un chingo, para empezar.
5. School
Otra cancioncita chingona del Bleach. Ya se nota cual es mi album favorito de Nirvana? Ja.
4. I Hate Myself And Want To Die En 1993, Nirvana participó en dos compilaciones con dos canciones nuevas. En No Alternative presentaron “Verse Chorus Verse”, y en The Beavis And Butthead Experience, ésta. La versión de este disco me gusta más que la del With The Lights Out, principalmente por que es con la que estoy más familiarizado. Además, tiene un pedazo de diálogo entre Beavis y Butthead.
3. Smells Like Teen Spirit
La llamada “canción que cambió la industria de la música” en 1991. No la incluí por ser la más famosa, la incluí porque es una chingonada. Hay alguien que no la conozca, o a quien no le guste? Aún así, se tuvo que quedar en el tercer lugar. Y el “cover” de Weird Al Yankovic también rockea.
Un episodio de “Classic Albums” de VH1 trata sobre el Nevermind. Fue interesante ver cómo el productor Butch Vig creó el sonido de “Smells Like Teen Spirit”.
2. The Man Who Sold The World
Cuando hice mi lista original, tenía ésta, “Where Did You Sleep last Night” y “Lake Of Fire” del Unplugged. Después, con el proceso de eliminación solo permaneció esta. Se me hace la más “icónica”.
Me da risa que en un ”Unplugged” la guitarra de Kurt esté conectada a un amplificador. He aqui un video del ensayo (al menos hasta que YouTube lo quite…):
1. Negative Creep Y llegamos a mi canción favorita. No hay mucho qué decir, más que “que chingonada”. Generalmente, cuando hago alusión a ella, como “status” de Facebook o en mi Messenger, le cambio un poquito la letra. Siendo que no consumo drogas, no puedo poner “I’m a negative creep and I’m stoned”, así que le pongo “bored” en vez de “stoned”.
Machine Head hizo un cover muy bueno de “Negative Creep”, por si a alguien le interesa.
Y bueno, ahí está, ahí lo tienen. Me costó bastante trabajo llegar a 20 canciones, pero finalmente lo logré. Cuales de tus favoritas no incluí? Deja tus comentarios.
Ah, y aunque ya tengo como 15 listas más en fases preliminares, se aceptan sugerencias de listas que les gustaría ver aquí. Nadamas no pidan mamadas como los Jonas Brothers.
Siguiendo con el tema de la carpeta que encontré recientemente (y de la que dos o tres de ustedes dijeron cuando exclamé en mi mensaje de Messenger que había encontrado una carpeta viejísima e “interesante” que si se trataba de cosas porno), estaba pendejeando en una de las carpetas de fotos, cuando me di cuenta de una cosa:
ERA UN MARRANO!
Vaya, ya lo sabía, pero salvo por un video que me enseñó mi hermana hace poco (y el cual me niego a creer que existe, a pesar de haberlo visto), no tenía evidencia visual de lo gordo que estaba.
El caso es que al toparme con esa carpeta, estaba platicando con mi buen amigo JM por Messenger, y salió el tema; quedé muy formalmente en publicar una foto mía de aquel entonces y una mas reciente. La idea original que me pasó por la mente fue hacer una especie de “antes y después”, como los anuncios de revista de productos dietéticos.
Pero entonces noté algo. Los cuernitos. Me llamó la atención cómo a lo largo de los años sigo posando para fotos con el dedo índice y el meñique extendidos. En fin, he aquí una mini-galería de su servidor mostrando cuernitos desde el 2005 hasta hoy en día.
2005/2006
Metí estas dos fotos en una por dos razones. Conservando mi tema original, quería mostrar un contraste entre el paquidermo que era en marzo del 2005, y la calaca que era 15 meses después. Por otro lado, nadie necesita ver mi papada, mi panza, mis chichis o mis costillas en una resolución más grande.
La foto del 2005 fue tomada cuando estaba de comisión, trabajando para el Seguro Popular, en Matamoros, Tam, en Marzo del 2005. Teníamos prohibidísimo tomar alcohol cuando estábamos en comision. Por eso no sé como llegó esa botella de cerveza al fondo de mi foto. Aparte, en ese tiempo yo no tomaba cerveza. Tomaba pomo. Excepto cuando estaba de comision. Este… creo.
La foto del 2006 es bastante contrastante. Había bajado más de 30 kilos. Y no fue a base de dietas, fue a base de chinga. Ese empleo que sostuve el primer semestre del 2006 vaya que exigía mucho físicamente. La foto en sí fue tomada en una peda (bastante buena, por lo visto, para que haya decidido desnudarme de esa manera) cuando fui de vacaciones a Cd. Victoria en verano. Hubiera puesto otra en la que salgo completamente vestido, pero mis amigos Isaac y Armando me mentarían la madre por publicarla. Es más, ahora que recuerdo, esa foto me la tomaron justo el día en que conocí a quien ahora es mi vieja.
2007
Más o menos fue por las fechas en las que me mudé a esta casa. Hace dos años ya que vivo aquí. Es la primera vez que duro dos años en una casa desde que vivía con mis papás por allá del 95, 96.
Esa foto, como muchas de las que existen en donde aparezco yo solo, fue tomada con la herramienta de “Timer” de mi cámara. Ja! Y ustedes creyendo que tenía un camarógrafo (o camarógrafa) detrás de mi las 24 horas. Tengo miles y miles de fotos que me he tomado, de las cuales menos del 1% me gusta. La ventaja de la cámara digital es que las tomas y si no te gustan, las borras. No gastas en rollos ni revelados.
2008
Y llegamos al año pasado. Después de mis aventuras con la “maquinita” en el 2007, ya estaba en proceso de crecimiento el pelo, una vez más. Y yo seguía con el mentado cuernito. La playera de Mayhem la acababa de comprar.
Tenía 3 fotos de donde elegir, donde salgo con los cuernitos en el 2008. Una, estrenando el poster del “Joker”. La otra, con la imagen de la TV de fondo, mientras roqueaba en Sirius Liquid Metal con “War Ensemble”, de Slayer. Y esta, la única donde salía con la jeta cerrada. Nadie necesita ver el interior de mi jeta. No voy ni al dentista, carajo.
2009
Y llegamos al presente – o casi. Esa foto me la tomé hace un par de semanas, en uno de esos momentos en los que no tenía nada más que hacer.
Estoy seguro que podría encontrar más fotos mías de otros años haciendo los “cuernitos”… si las tuviera. He perdido muchas cosas desde entonces, además del sobrepeso.
Lo extraño es que ahorita peso menos de lo que pesaba en el 2006, aunque no me salten tanto las costillas. Debo estar perdiendo masa muscular. Bueno, al menos ya me puedo ver otra vez la verdurita. Ja!