Este pinche añito ha estado del carajo, con esto de la crisis económica. Díganmelo a mi.
Hace un año, trabajaba mis 40 horas a la semana, mas cualquier oportunidad de hacer tiempo extra (las horas extras las pagan al 150%). En una semana promedio, trabajaba unas 55 horas. Y si bien ni así me podia dar la gran vida, al menos sobraba tantito. Pagaba mis recibos a tiempo, pagaba mi renta a tiempo, cumplía con mandarle dinero a mi hija, y continuaba con mi tradición de ir a México dos veces por año.
Después, como por agosto del año pasado, se hablaba de que ya no iba a haber tiempo extra. Tus 40 horas, y a la chingada. Típicamente, esto significaba trabajar tus 8 horas diarias, de lunes a viernes. A veces te pedían que fueras de martes a sábado, segun sus necesidades.
Aún así, logré juntar dinerito para poder ir en Diciembre a pasar las fechas con la familia y los amigos.
Este año empezó con la novedad de que solo trabajaríamos 4 días a la semana. Para Marzo, ya trabajábamos solo 3. Para mayo, sólo dos. Como mencioné el otro día, creo que trabajé menos horas en todo Mayo que en una semana típica del 2007. Incluso, dado que se atraviesa un día festivo este semana, trabajé nadamás ayer, y regreso a trabajar hasta el jueves 9 de julio (a alguien se le ocurrió que en lugar de trabajar lunes y martes la próxima semana, mejor fuéramos jueves y viernes. Porqué, no lo se).
Todo esto, obviamente, ha traido consecuencias. No fui a México este verano, por más que hubiera querido, y cada mes es una lucha por poder pagar, aunque sea en partes, la renta. Qué decir de otros servicios (de hecho, ahorita estoy en pleno pleito con mi proveedor de internet y telefono, porque por fin les pude pagar el jueves y no me han conectado ni madres).
Aún así, soy de los afortunados. Cuanta gente no ha perdido sus empleos? O sus casas? O sus ahorros? Ha sido una cosa espantosa para la mayoría de la gente que trabaja, en especial, en ciertos sectores de la economía. Y con tantos despidos, y tantas compañías que no están contratando, ni siquiera existe la opción de “salir a buscar chamba”, porque ese mercado está más que saturado.
Otros ni se preocupan. Mi hermana, que es maestra, por ejemplo, podría ser de las que dicen “crisis? cual crisis?”. Le pagan hasta por estar de vacaciones. Cómo la envidio (con envidia de la buena).
Pero bueno, las crisis no duran para siempre, y si bien se espera que hasta el 2010 la situación se normalice, el único consuelo que queda es que de esta mierda de 2009 ya sólo queda la mitad. Así que a aguantar otro poquito.
Por lo que a mí respecta, seguiré sobrellevándola, y a ver si de aquí a Diciembre sí puedo juntar algo de dinero para poder ir a Mexico. Ojalá, porque ya hace falta.
El jueves amanecí con la noticia de que me habían cortado el teléfono. Ya hacía tiempo me habían cortado el internet, pero a eso le saqué la vuelta con un WiFi USB que me costó 30 dolares, y con eso me puedo colgar (previa autorización – de hecho él fue el que me lo dijo) del internet del vecino.
Pero ese mismo jueves amanecimos con una tormenta eléctrica, se fue la luz durante un minuto, y bastó para que pasara algo con el internet. Subí a comentarle al vecino, y no había nadie. Ni modo, no tenía internet.
“Bueno”, pensé. “A hacer algo de provecho, por fin”. Decidí seguir organizando el mar de archivos que quiero acomodar y clasificar, a pesar de que el numero de archivos crece más rápido de lo que lo puedo trabajar.
En eso, decidí meterme a una carpeta que tiene por título “OLD CDs”, que no es otra cosa mas que las copias que hice recientemente de una torre de cd-r que vengo arrastrando desde que vivía en Ciudad Victoria.
Lejos de ponerme a organizar, me puse a ver muchas cosas de las que ya ni me acordaba; cosas que ya daba por perdidas (he cambiado computadoras más que lugares de residencia últimamente, en todas se pierde algo); y cosas que me alegró mucho reencontrar.
Encontré, por ejemplo, algunos (no todos) de mis primeros pininos con photoshop. Cosas del 2001, por allá cuando un amigo que ya desapareció del mapa me hablaba de lo chingón que era el Photoshop 5.5.
Encontré una carta que me escribió (via Microsoft Word) mi ex-esposa el 14 de febrero del 2003, en la que expresaba que me amaba muchisimo y que siempre ibamos a estar juntos. Curiosamente, menos de dos meses despúes, ya me odiaba y ya me había abandonado para seguir sus propios proyectos.
Encontré la carpeta base de lo que fué mi primer proyecto web. Todas las pendejadas que escribía hace casi una década, las fotos que llegué a tomar en los “antros” que había conseguido como clientes… cosas que me trajeron bastantes recuerdos agradables.
NOTA: por curiosidad, busqué www.proyectovictoria.com y no me dio resultados, pero si le agregamos un .mx, la dirección lleva a una promoción de Deportes Martí. Ja.
Encontré fotos de mis amigos y compañeros del Seguro Popular, incluyendo los “photoshops” que hacía de ellos cuando me encontraba en algún hotel en algún pueblo aburrido de Tamaulipas y no tenia nada mejor que hacer.
Encontré cosas relacionadas con mi truncada carrera de diseño gráfico. Algunas me sorprendieron por completamente malas, y otras me sorprendieron porque “ah puta, ya no hago cosas así”. Ni me acordaba de algunas de ellas, como una animación en Flash (bastante mala) que hice, como favor a un amigo, para un bar gay. Creo que a cambio me dió una botella de Absolut. Supongo que por eso no me acordaba de haberla hecho.
Encontré una subcarpeta llena de archivos de texto donde escribía, ya fuera con el Bloc de Notas, o Word, o documentos HTML, cosas que me pasaban por la cabeza por ese entonces. Cosas personales. Durante esa época pasé por cuestiones sentimentales, profesionales, personales, de salud, etcétera.
No la he leído toda, pero lo que he leído me ha abierto los ojos.
Fue traumatizante ver que en esos tiempos era una persona completamente diferente. Fue como una lección de vida ver que cuando pensaba que estaba mal, no se comparaba con lo que soy hoy en día. Actuaba diferente, interactuaba diferente, escribía diferente, diseñaba diferente, vaya, ERA diferente. Mejor, o peor, no se, y no existen absolutos. Pero diferente, sí. Y ni cuenta me había dado de todo lo que he cambiado.
Y claro, hay cosas que nunca cambian, como el siguiente fragmento que les comparto de alguna pendejada que escribí en noviembre del 2004:
Por lo que a mi respecta, entre ayer y hoy di el paso más importante para establecer un poco de orden en mi vida. No en lo laboral, ni en lo social, ni en lo sentimental, pero con todas mis cosas. Ayer estuve acomodando archivos que tenía arrastrando desde hace tres años…
Ja. Quien iba a decir que en el 2009 todavía iba a estar acomodando esos mismos archivos. También me encontré esta joya:
Por fin hago la limpieza en mi casa, dejo el baño impecable, y no me dan ganas de cagar! Llevo horas esperando la oportunidad de estrenar mi baño, y por más huevo con jamón grasoso, agua de la llave y B-Light sabor limón que consumo, no se me afloja la calaca!
Y esta otra:
En fin. Estamos a la merced de estúpidos, y eso solo nos puede llevar a un destino: A nuestra extinción. Se supone que el humano llegó a la cima de la cadena alimenticia gracias a su capacidad de razonar, y ahora que estamos taaaan dispuestos a renunciar a esa capacidad, el camino de regreso es de bajada. Pero ese es el castigo que merecemos si estamos dispuestos a admitir y perdonar la estupidez a cambio de una colegiatura más, o de emocionarnos con zapatos con lucecitas en lugar de poner a nuestras mentes a buscar soluciones a los problemas reales que enfrentamos. Para qué curar el cancer, si las masas se van a volcar sobre si mismas con algo tan simple como un Furby? Para qué acabar con el hambre, la miseria y la pobreza, si la gente se pone a bailar al ritmo de la mesa que más aplauda? Para qué acabar con el analfabetismo, si las cosas más interesantes que la gente lee son el Sencacional de Luchas, el Libro Vaquero y TeleGuía?
Qué pedo conmigo? Por un lado, discutía mi extreñimiento temporal. Por el otro, escribía mejor de lo que lo hago ahora. Al menos eso pienso yo. Y me caga. De hecho, estas son solo algunas de las cosas que me abrieron los ojos, en español. Voy a poner en mi otro blog una cosa que me sacudió, pero está en inglés.
O soy la mariquita mas cursi del mundo, o en realidad se trata de un momento tierno. Hace 5 minutos sali a fumar. Del mismo lugar de donde vi a la mofeta la otra vez (a como 4 casas de aqui), la vi cruzar la calle… seguida de dos mofetitas bebés.
Ni siquiera sé si se trata del mismo animal, o si son varios los que rondan por aquí. Pero desde hace dos veranos me he, digamos, encariñado con un animalillo que ronda por estos lares.
Se trata de una mofeta, o zorrillo como se les conoce en México.
La primera vez que la ví fue, como decía, hace dos años. Yo estaba afuera de mi casa, sentado en mi “escalón”, fumándome un cigarro cuando vi que algo se movía en el patio de atrás. “Ha de ser algún gato”, pensé, hasta que ví que no caminaba como gato. Los gatos son más ágiles, y más rápidos, vaya.
Como era de noche, y no estaba tan familiarizado con este tipo de animal, al menos no en un contexto personal, no fua sino hasta que ví que se acercaba hacia donde yo estaba, que noté las características franjas blancas. Me asusté, naturalmente. Me dije a mi mismo “si lo asusto, me va a rociar y voy a apestar a madres durante un buen rato”. Se supone que eso hacen los zorrillos, no?
El zorrillo avanzó, yo permanecía inmóvil, y aparentemente no me notó. Siguió su camino entre mi casa y la del vecino, con dirección hacia la calle. En cuanto agarré valor, me metí corriendo y le platiqué a mi prima, que en ese tiempo aqui vivía.
El verano pasado tuve un par de encuentros con él (mi mente sigue con la idea de que es el mismo). Igual, una noche salí a fumar, y vi que por ahí andaba, buscando comida seguramente, en el patio de atrás. Lejos. No hubo alarma por parte de ninguno de los dos, cada quien en su pedo.
La segunda ocasión, igual. Era de noche, me salí a fumar, y como a veces es costumbre, en lugar de sentarme en el “escalón” camino hasta la banqueta, pendejeando. Cuando quise regresar, vi que mi amiguito estaba justamente al lado de mi puerta, y no se iba. Si me acercaba, seguramente lo asustaría, y me rociaría. Y nadie quiere eso.
Por fortuna, me había salido con mi entonces nuevo iPhone, y pude marcarle a la casa a mi vieja. Le dije algo así como “no abras la puerta, pero por favor prende la luz del pasillo, ahi anda la mofeta”. Prendió la luz, y como a los 3 minutos por fin se alejó el zorrillito.
Para estas alturas, ya me estaba “encariñando” con el animalito. No miento cuando digo que todo el invierno me la pasé preocupado por el zorrillo. Vaya, no con el cristo en la boca, como se dice, pero a veces me venía la idea a la mente.
A poco no están bonitos?
Este año, lo vi un dia que (oh sorpresa) salí a fumar. Como era domingo, aproveché y saqué la basura. Todos los vecinos habían hecho lo mismo (yo lo hice hasta como las 2 AM), y vi que como a 4 casas había un zorrillo rondando entre las bolsas de basura de quien sabe quien. Me sonreí a mi mismo.
Ayer en la noche también salí a fumar. Sería como la una de la mañana, había puro silencio. Pero nunca falta el guey que se siente Vin Diesel en “Rápido y Furioso”, y pasa por la calle hecho la madre. Yo estaba muy en mi asunto, y no me asustó el auto. Pero de repente vi que, ya a tres metros de mi, venía un animal corriendo.
En los siguientes tres segundos pasaron tantas cosas por mi mente, todas relacionadas con pánico. Solo alcancé a exclamar un “Holy Fuck!” de sorpresa. Era la mofetita, que venía asustada por el auto que había pasado. Y ahora conmigo, iba a ser un doble susto. Seguramente ahora sí me rociaría. Al escuchar mi exclamación de sorpresa, se detuvo. Estaba ya a 30 centímetros de mi pierna. Volteó hacia arriba, me vio a los ojos y salió corriendo hacia el jardín de flores de la vecina.
Por lo pronto, me deshice de mi cigarro y me metí. No es que me guste desperdiciar cigarros, apagándolos solo despues de tres fumadas, pero no quise quedarme a averiguar si iba a rociar su secreción. Sí sentí gratitud hacia mi mascotita porque me evitó todo el ritual de apestar a madres y tener que bañarme una semana seguida con jugo de tomate.
Resulta que los zorrillos solo rocían como última opción – me imagino que ya cuando un coyote los trae colgando en el hocico. Son animales tímidos, y prefieren huir del peligro. Y si uno los lleva al veterinario a que les operen la glándula con la que expiden su olor, pueden ser buenas mascotas. Yo quiero uno, pero se me hace cruel pasar por ese proceso de, prácticamente, amputar a un animalito.
Como último dato, el olor que despiden los zorrillos no tiene nada que ver con excreciones. Vaya, no es pipí ni caca. Si bien la glándula se encuentra cerca de su ano, lo que despiden es un químico que sólo sirve como defensa.
Sí, quisiera tener una mofeta como mascota. Y un caimán. Y un dragón de Komodo. Y un perrito.
El lunes llegué al trabajo, y antes de empezar con mi rutina, mi jefe me interceptó con la peor de las noticias. No, no se trataba de mi despido, ni el anuncio de la muerte de algún compañero – era algo peor. El martes tenía un curso de capacitación.
Se nota que me cagan los cursos de capacitación? La razón de ello es que difícilmente se trata de cosas que me sirven, hablan de cosas que nadie – ni ellos mismos – hace, y solo las tenemos que tomar porque a alguien se le ocurrió que TODO EL MUNDO debería tomar las mismas capacitaciones.
Si fuera algo relacionado directamente con mi trabajo, o si fuera algo de interés para mi, con gusto tomaría la capacitación. Pero cuando ví la hoja que me entragaron, y que se trataba de un curso de dos horas de 5S y Six Sigma, se me revolvió el estómago.
A decir verdad, no es la peor de las capacitaciones que he recibido… yo pensé que me consideraban tarado nadamás a mí, pero al parecer todos tenemos que tomar cursos de media hora (CADA UNO!) para operar cosas de uso común como extinguidores, y en el más idiota de los ejemplos, ESCALERAS. ¿Qué sigue? Un curso para operar un lápiz o una pluma? En fin…
Llegué, puntual, el martes a las 2:00 al salón. Iba un tanto preocupado, porque iba a ser de los últimos, y vaya que la lista de “invitados” era algo grande. Me preocupaba quedarme sin silla, pero más que eso me preocupaba hacer el “oso”.
Entré al salón, y solo habían 6 personas, entre ellas los dos instructores. Para cuando terminó el curso, solo habían llegado tres personas más. Qué sorpresa.
La primera parte del curso trataba sobre el concepto (que de por sí me ha cagado siempre) de las 5S. No les voy a dar un tratado sobre dicho concepto, pero basta con decirles que las empresas hacen tanto énfasis en él, que en él se va la mayor parte del tiempo, en lugar de otras actividades, como por ejemplo producción. 5S Es una serie de 5 pasos para obtener limpieza y orden en el trabajo. Eso es todo. Sin menospreciar la limpieza y el órden, creo que los administradores de hoy se clavan de más con este concepto.
Me pagaron dos horas de sueldo por pensar en mariscos y limpiarme las uñas... de que me quejo?
Esta parte del curso la dio un jóven canadiense que, vayan ustedes a saber porqué razón, se siente comediante. Y oh sorpresa, no dija nada nuevo. Nada que no hayamos escuchado en cada una de las juntas de departamento, juntas generales, o las 5 o 6 veces que he ido a tomar esa misma capacitación.
Era incómodo, sin embargo, cuando trataba de hacer sus “chascarrillos” y nadie se reía. Se le veía la agonía en el rostro. Yo mientras pensaba en otras pendejadas. Se me antojaba comer mariscos, y prácticamente me estaba saboreando un caldo de pescado. No es que sufra de déficit de atención – son cosas que ya me se de memoria. De hecho, yo podría dar la siguiente capacitación.
Y si pensaba que la primera parte del curso había estado del nabo, JA! faltaba la segunda.
Siempre me he quejado de la gente que no sabe hablar bien inglés y aún así viene a países de habla inglesa. No digo que todos sean bilingües y dejen su acento en su país de origen, no soy ningún racista, y tampoco espero que desarrollen un acento británico perfecto. No soy mamón. Lo único que pido es que hablen lo suficientemente bien como para que la demás gente les entienda. Especialmente si piensan dedicarse a una actividad que implique hablar públicamente.
La capacitación de Six Sigma la impartió un señor de Vietnam al que no se le entendía nada. Vaya, ni nosotros le entendíamos, ni él entendía las preguntas que se le hacían. Y eso me cagó, porque en sí, a juzgar por los 4 minutos en total que le hice caso a las diapositivas de la pantalla, el tema se veía un poco más interesante que el anterior.
No exagero, no se le entendía NADA al pobre guey. Cómo llegó a una posición administrativa? Quién sabe.
Vi que se me había olvidado cortarme las uñas, y que además tenían algo de mugrita. ¿Cómo llegó ahí la mugrita? Ah, los misterios de la ciencia. Corté una esquinita de una hoja de papel, y procedí a darme un “manicure” improvisado, mientras este guey hablaba y hablaba quién sabe qué.
Me di cuenta que él se entendía solo, pero nadie más comprendía las sílabas que le salían de la jeta. En un par de ocasiones según él debe haber dicho algo sumamente chistoso, porque de la nada se empezó a reir a carcajadas. Le ganaba la risa de una manera que no alcanzo a describir, mientras todos los demás permaneciamos sentados, inmóviles, aburridos y serios.
Finalmente terminó la sesión, y por alguna razón nos dieron una cinta amarilla de karate. Asi que cuidado cuando me vean en la calle! Soy cinta amarilla! Ja.
Esta es una sección nueva que quiero intentar, donde mencionaré 20 canciones de diferentes grupos. Hablo de una selección personal, no necesariamente mis favoritas, o canciones que escucho todo el tiempo, pero naturalmente la lista tiene una influencia personal.
Las opiniones varían, asi que quizá no estés de acuerdo conmigo – y eso es genial porque se presta a discusión – pero al final del día, son solo opiniones personales. En mi defensa, no estoy titulando esto “Las 20 Mejores canciones de …”. No se trata de eso. De hecho, el título de esta sección es una burla a los cassettes que todavía aparecen en centrales de autobús por 25 pesos.
La razón por la que decidí empezar con Metallica para esta sección poco tiene que ver con mi predilección musical. Fue mas bien una obra de la casualidad. Al regresar caminando del supermercado, vi sobrevolar una avioneta a una altura muy baja. De inmediato recordé el video de la canción #20 de esta lista. Y de ahí nació una idea.
En fin, aquí están 20 de mis canciones favoritas de Metallica:
20. I Disappear
Decidí incluir esta canción, aunque musicalmente me caga, por dos razones. Primero, fue de lo poco que sacó Metallica entre el ‘97 (Reload) y el 2002 (St. Anger).
En segunda, el video es una chingonada.
En una ocasión tenía en mi iPod un playlist de Metallica. Después de esta canción siguió la que en esta lista aparece como número 2. Difícil de creer que se trata del mismo grupo. Hagan la prueba, escuchen las dos. No es que esta canción sea mala en sí, pero quién iba a pensar que Metallica tuviera que recurrir a un “tun-tun-tiriii” (representación literaria de la apreciación personal de un servidor del riff principal de la canción).
19. Whiskey In The Jar
Justamente, de los grupos de rock “clásico” mi favorito es Thin Lizzy. Que Metallica haya decidido hacer este cover en lugar de alguna mamada de Led Zeppelin o Deep Purple fue una decisión atinada, en mi opinión. Además, el video está con madre.
18. Motorbreath Sí, el Kill’em All tendría potencial para ser uno de los mejores discos de metal. Lamentablemente, la producción deja mucho que desear, y resulta estéticamente desagradable escucharlo. De ahí que solo haya escogido dos canciones de ese album para esta lista. Motorbreath, una de las canciones más rápidas del album, fue de las primeras canciones de Metallica que me gustaron.
Dudé un poco si incluir ésta o “Seek And Destroy”, puesto que las dos me gustan, pero finalmente me decidí por esta porque tiene un sonido más “thrash”, que era de lo que se trataba Metallica en el ‘83.
Según Wikipedia, es la canción original más corta de Metallica, con un tiempo de 3.08 minutos.
17. The Memory Remains En sentido figurado, me mordí un huevo al decidir si incluir esta canción o no. Me decidí porque dentro de la gran mierda que es el Reload, es una de las canciones rescatables, junto con “Fuel”. La inclusión de Marianne Faithfull tiene que ver un poco con la letra de la canción, por lo que viene un poco al caso.
Si bien no es la mejor canción de Metallica, por mucho, tiene buenos riffs… y es de las pocas canciones en donde la batería de Lars Ulrich ayuda a la música, en lugar de provocar incongruencia.
16. Nothing Else Matters
Si, ya se que la mayoría de ustedes me va a condenar a la hoguera por mencionar esta en la lista. Vaya, yo me he condenado solo. La canción en sí me caga (mi opinión en general del album completo es que es un album muy bien hecho, y que si no fuera un album de Metallica sería un clásico – desgraciadamente fue el principio de una serie de malas decisiones del grupo).
Finalmente, se trata de una canción aparentemente inofensiva, una baladita quizá, con la que mucha gente (mi hermana, entre ellas) ha aceptado que ni Metallica ni la mayor parte de los grupos de metal son en sí malos, o satánicos. En pocas palabras, la cancioncita ha abierto puertas, por decirlo de alguna manera. Por eso la incluí.
15. The Unforgiven II Hasta ahorita (2009), “The Unforgiven” ha resultado en una trilogía. Decidí incluir alguna de las tres en la lista. Opté por esta, porque se me hace la mejor de las tres. A la primera le tengo un rechazo absoluto (junto con Nothing Else Matters) porque por todos los carajos, eso no era Metallica. Además, el video me da asco y eso me hace rechazarla aún más. Y la tercera, francamente, se me hace una pendejada.
Ja! Si alguien se diera cuenta que incluí 3 canciones del “Reload” y por ejemplo, solo una de “Ride The Lightning”… hasta yo me decepciono. Pero así están las cosas. “Fade To Black” y “For Whom The Bell Tolls”, aunque excelentes canciones, solo son las favoritas de los poseurs que quieren sonar “originales y auténticos y conocedores”.
14. Hit The Lights La primera canción del primer disco… Y que chingonada! Qué no sacrificaría por escuchar ese intro en vivo. Curiosamente, para aquellos que no se habían fijado, la primera frase que canta James Hetfield es, precisamente, “No life til leather”, título de su primer Demo.
13. Through The Never
Sí, el llamado “album negro” tuvo su controversia porque Metallica había cambiado. Pero mientras la gente rabiaba porque “Enter Sandman” sonaba demasiado comercial, y habían baladitas, nadie, creo, se dio el tiempo de escuchar el resto del album. Hay tantas canciones chingonas en el “lado B”, por llamar así a la segunda mitad del disco… “Through The Never” en particular me suena a que debió haber formado parte del “Master Of Puppets”. No estoy blasfemando. Escuchenla bien.
12. The Thing That Should Not Be Basada en la literatura de H.P. Lovecraft, The Thing That Should Not Be es una de las canciones que hacen del Master Of Puppets la obra maestra que es. Una canción lenta pero pesada, es una de las mejores de Metallica. Lo único malo es que está rodeada de tantas otras canciones chingonas, que nunca logró destacar. Pero sin duda es una de mis favoritas.
11. Ain’t My Bitch OK, no es la canción más chingona de Metallica, ni el disco más chingón. Pero tampoco podríamos hablar de que es una mierda, la canción. A nivel personal, fue una de las canciones (siendo la primera del album) que servía como despertador cuando tenía aquel estéreo Aiwa, allá en el 96 (las otras eran “The Great Southern Trendkill” de Pantera e “Irresponsible Hate Anthem” de Marilyn Manson).
10. Fuel
Ya para despedirnos de esos albums de mediados de los ‘90, mencionaré “Fuel”. Por alguna razón, a pesar de todo, la canción me late un chingo.
9. Battery
Toda una obra maestra dedicada a quienes se sienten encabronados, más cuando comprendes la letra en inglés. “Battery”, traducido en el sentido de la canción, sería como “agresión física”. La frase “pounding out aggression turns into obsession” tiene que ser una de las letras más chingonas de Metallica, si no en un sentido “poético”, cuando menos a la hora de traducir la agresividad de la musica. Es la primera canción del album que muchos (yo incluido) consideran la obra maestra de Metallica, el “Master Of Puppets”.
8. St. Anger
Es una lástima que en el 2002, con todo el dinero y el prestigio que pudiera tener un grupo como Metallica terminaran por soltar al público un album tan mal producido, tan mal diseñado y tan mal ejecutado. Es una de esas cosas que pasarán a la historia como un misterio. ¿Porqué el album suena como si hubiera sido grabado por un grupo de secundaria? ¿Porqué decidieron no incluir solos de guitarra? ¿Porqué la batería suena como una bola de ollas y sartenes?
Sin embargo, si uno es capaz de ver más allá de todos esos defectos, la canción que da título al album es una chingonada. Sí, tiende a ser algo repetitiva, pero como su nombre lo dice, es una canción bastante encabronada.
El video también está chingón, grabado en una prisión.
Espero que así como hicieron con el “…And Justice For All”*, salga una versión remasterizada por algún fan.
7. Eye Of The Beholder
Hablando del “…And Justice For All”… durante un tiempo, esta fue mi canción favorita de Metallica. Una canción que habla de que la libertad como se conoce no es necesariamente libertad.
6. The Frayed Ends Of Sanity
Como su nombre lo indica, una canción desde el punto de vista de alguien que está al borde de la locura. Nunca he sido diagnosticado clínicamente, pero vaya que me identifico con la letra, en ocasiones. EN OCASIONES, aclaro.
5. Suicide & Redemption Una pieza instrumental del disco más reciente,”Death Magnetic”, y con prácticamente 10 minutos de duración. En otras palabras, algo que no se me antojaba escuchar. Sin embargo, en nombre de la objetividad decidí escuchar todo el album al hacer una crítica en mi ex-sitio. Y me quedé callado. Es una pieza bastante chingona. Una vez que te clavas es dificil pensar que han pasado diez minutos. El único “pero” que le pongo es que en momentos tiende a sonar mucho como alguna pieza de Joe Satriani… aunque la comparación es obvia – Kirk Hammett fue alumno de Satriani.
4. Blackened
Una cancion…¿Ecológica? De Metallica? (ja! hice un verso sin esfuerzo). La frase “see your mother put to death, see our mother die” me daba escalofríos, hasta que comprendí que se trataba de la “madre” naturaleza. Bueno, aún así dan escalofríos, pero no tan personales.
Y así empieza el album “…And Justice For All”, de una manera tan chingona. Siendo mi primer cassette de Metallica (sí, en el ‘88 todavía compraba cassettes), esta es una de mis favoritas del grupo.
3. Welcome Home (Sanitarium)
Esta fue la primera canción que escuché de Metallica. No sabía quién tocaba, porque la alcancé a escuchar de una estación de Estados Unidos cuando todavía se escuchaban en Cd. Victoria, pero la había grabado en cassette y un amigo me dijo que se trataba de Metallica, por lo cual en mi siguiente viaje a USA compré el disco más nuevo de ellos, que a su vez resultó ser el …And Justice.
2. Trapped Under Ice Mencionaba en la entrada de “I Disappear” que escuché aquella y después esta en alguna ocasión. Y sí, no hay comparación. “Trapped Under Ice” es Metallica en su momento más pesado, más “thrash”. De hecho no conozco a nadie que mencione esta como una de sus favoritas de Metallica, lo cual me trae al punto que mencioné hace rato: Del “Ride The Lightning” la mayoría de la gente solo menciona “Fade To Black” y “For Whom The Bell Tolls”. Y qué pendejos, la verdad.
1.Master Of Puppets Alguien esperaba ver otra canción en primer lugar? “Master Of Puppets” es la razón por la que albums como “el negro”, “Load”, Reload” y “St. Anger” fracasaron. Nada se puede comparar con esta canción.
Los rumores dicen que la cancion trata de una obsesión por la cocaína, pero nada está mas alejado de la realidad (si bien un fragmento de la letra lo menciona) – el concepto general del album, de ahi el nombre, se trata de estar sujeto al control. Si bien no es un album conceptual, el tema reluce en canciones como esta, “Battery”, “Damage, Inc.” y Welcome Home (Sanitarium)”.
Simplemente es la canción que más define a Metallica, y con justa razón. Es de las pocas canciones que fueron escritas por los cuatro miembros del grupo en ese entonces. Es toda una tragedia que haya fallecido Cliff Burton – quien sabe qué otras cosas habrían creado. Seguramente, no el “Load”. Ni “St. Anger”.
*Existe una versión en internet llamada “…And Justice For Jason” del disco, donde un fan remasterizó el disco, acentuando el sonido del bajo. Se dice que como “novateada”, Metallica hizo que no se escuchara el bajo de Jason Newsted en este, su primer album con el grupo. Bájalo en algún BitTorrent.
Estas triste porque no incluí “One” o “Enter Sandman”? Deja tus comentarios.
Necesito comprar varias cosas. Entre ellas, una caja de esas de plástico, con tapa, para guardar cosas. Saben a cuales me refiero? Bien, pues resulta que el otro día fui al Zellers que está por mi casa para ver cómo estaban de precio. En ese momento no la podía comprar, porque era fin de catorcena y lo poquito que llevaba conmigo tenía un destino mas, em, líquido. Pero no estaba de más checar precios, para tener una idea de cómo presupestar.
Para mi sorpresa, dichas cajas de plástico estaban rebajadas. La oferta terminaba ese día, y lamentablemente no llevaba mi cámara (ni el iPhone) conmigo, para poder conservar un recuerdo de la oferta.
En un letrero relativamente grande, con precio en números gigantes y rojos, decía $10.95. Abajo, en la esquina derecha, con letras mucho más pequeñas y en negro, decía “Reg. Price $10.98″.
Imaginarán mi tristeza al no poder capitalizar sobre la oferta. Me hubiera podido ahorrar TRES CENTAVOS DE DOLAR CANDIENSE!!!
Y bien, la anécdota se las comento porque aunque en su momento me hizo exclamar un “heh”, no pensé que fuera algo digno de estar repitiendo en el futuro. Pero justo el día de hoy, pendejeando (como siempre) en internet, me topé con no una, sino DOS imágenes que me recordaron aquello. La primera la vi en Paiki.org y forma parte de un post titulado “letreros estúpidos”. Si mi lectura y comprensión no me fallan, la foto fue tomada en Tampico.
Bueno, si compras 10 “pzas” te ahorras todo un peso… DATE CUENTA!
La otra no tenía descripción, pero por lo que se alcanza a ver es el precio de oferta de algún teléfono:
Wow… Precios Bajos Siempre.
Lo ven? Ahorros de 1¢! Estoy equivocado, o es WalMart? Sé que he visto esas etiqueta de precio en forma de “casita” en algún lado, pero no recuerdo al 100%.
Lo que no se es quién califica como más pendejo: Las tiendas que crean este tipo de “ofertas” (quizá por error, o con malicia), o la gente que inevitablemente acaba por comprar estas cosas “porque estaban en oferta”. Ni me importa, lo que cuenta es el humor accidental que provocan.
Por mi parte, oferta o no, tarde o temprano compraré la caja, porque la necesito. Si está en oferta y me pudo ahorrar los 3 centavos, pues qué padre. Me iré de viaje, o compraré acciones de Apple, o algo. Ja!
Ya saben… suena el despertador en la mañana, y gracias a algún inventor bien chingón, tenemos la opción de oprimir un boton no necesariamente para apagar la alarma (o el radio, o lo que sea), sino para que, como por arte de magia, vuelva a sonar en un periodo determinado (la mayoría de la gente – y los fabricantes utilizamos 10 minutos como estándar). Y qué bien caen esos diez minutitos. O no?
En fin, yo tengo, como despertador, mi iPhone. Una de las cosas que me cagan de esto es que, a diferencia de los tonos para llamada, no se pueden crear timbres de alarma. Solo existe la opción de elegir entre un número determinado de ellos, y la verdad es que la mayoría no valen madre.
Lo padre es que a diferencia de un despertador convencional, no tengo que estirar el brazo hasta el buró para oprimir el botón. Después de despertar por primera vez, tomo el iPhone y me enredo con él en las cobijas.
Este no es mi Iphone. En serio, quién se despierta a las 9?
Una de las ventajas de trabajar por las tardes es que no hay que madrugar. Así que desde hace mucho mi despertador suena a las 10 de la mañana. Normalmente para las 10.20, o máximo a las 10.30 termino por fastidiarme de la alarmita, y me levanto a empezar el día.
Hoy, sin embargo, no fue así. De esos días que resulta casi imposible levantarse de la cama – por un lado porque es lunes y tengo muchísima flojera, por otro lado el día está nublado y se ve más oscuro afuera que de costumbre, y finalmente tuve un fin de semana en el que se me desajustó un poco el horario de sueño.
A las 10 de la mañana, como todos los días, apagué la chingaderita. Bueno, el “Snooze”. Según yo, repetí el ciclo de despertar-oprimir “snooze”-volver a dormir unas 5 veces, lo cual indicaría que me levanté a las 10.40, por lógica. Pero no. Finalmente me levanté porque mi vejiga fue un motivador más fuerte que el iPhone, y cuando volteé a ver el reloj de la estufa, no lo podía creer. Eran las 12.30. O sea que ese ciclo lo repetí un total de 16 veces, si los dedos no me fallan.