El Iceberg Invade La Cocina #1 (Sopa)

Noviembre 22, 2006

Un dia, hace un par de meses, su servidor fue elegido “empleado del mes”, por alguna razón que no entiendo (digo, si le echo ganas y todo, pero justo me dieron tan ’significativa’ distinción en un mes en el que falté dos veces, llegué tarde otro tanto, y básicamente no me lucí en lo más mínimo.
Como parte de las festividades, me hicieron entrega de un diploma, y entre otras cosas, dos certificados de regalo. No, no he llamado a la agencia de viajes para reservar mi crucero, solo me dieron $20 dolares, pero bueno, de algo iban a servir, no?
Si no para otra cosa, me dije a mi mismo, los destinaría a algo que pudiera redactar aqui para mis millones de lectores en todo el mundo.
Y fue así como decidí ir al super, comprar un montón de ingredientes y preparar sopa. Cámara en mano, me dirijí a la cocina, y pensando en la fama y la fortuna que me esperan por hacer sopa, me dí a la tarea.

 

Lo primero fue sacar mi siempre confiable olla, darle una pasadita de aceite y sal, y llenarla de agua. Mientras el agua hervía, empecé con la preparación de los ingredientes.

Primero, ajo y cebolla. Es importante ir agregando los ingredientes en su momento, y en este caso, el ajo y la cebolla van primero. Son los que le van a dar el sabor al caldo. Al menos eso dicen en la tele.

Siempre es buena idea agregar primero lo que mas tarda en cocerse. Noten que ni siquiera me tomé la molestia de pelar las papas. Así saben mejor, creo yo. Y mientras se cuecen las papas, la cebolla y el ajo, dejenme ver qué mas compré.

Ah si… olvidé que había comprado la que, como podrán ver por mi expresión de deleite, es mi mas odiada verdura. Nunca me ha gustado el brócoli, lo odio con la intensidad de diez mil soles… pero dicen que es bueno para el organismo, asi que solo espero que se deshaga por completo. Maldito brócoli, si no haces que no me vea tan viejo y acabado…

Vaya! Esto le quitará el sabor a brócoli a mi sopita. Nada como la combinación de chiles habaneros y jalapeños (sí, tambien en Canadá hay). Mientras picaba los chiles, le di un par de pellizcos a lo que ya estaba picado. Digamos que soy fan del habanero.
Debo hacer una mención honorífica. Fue en esta etapa del procedimiento cuando piqué y agregué rábanos. Pero por alguna razón se me borró de la mente que tenía la cámara al lado, y no les tomé fotos.
Hasta ahorita, debo tener salivando a los vegetarianos, pero odio decepcionarlos, ¿por qué clase de herbívoro me toman? Claro, no tuve la claridad mental para comprar carne o pollo en el super, asi que tuve que ir a la tienda de enfrente por un reemplazo.

Patas, hocicos y demas “delicias”, molidas y embutidas para mi conveniencia. Eran salchichas o jamón, y como verán, opté por las primeras. Como que tienen más volumen.

Despues de dejar hervir un poco lo que ya está en la olla, es hora de agregar lo que hace que esto se llame ’sopa’.
En el super tenían la promoción de 3 paquetitos de estos por un dólar, así que por esta ocasión las compré. Pero lo sobrecitos esos que vienen con condimento? Directo a la basura. Lo único que necesito es la pasta. Así que no habrá sabor a pollo ni a champiñón en mi menjurje.
Irónicamente, iba a comprar champiñones, pero a la mera hora se me olvidó. Ahi para la otra.
Ah, y una lata de frijoles surtidos. Bien, echemos un vistazo, a ver como va todo.

Bueno, ahi la lleva. Apenas vamos a la mitad del camino, asi que si aún no se ve apetitoso, no se desesperen. Ah, a quien quiero engañar, quizá nunca se vea apetitoso. Pero sigan conmigo, veamos que falta…

Hmmm, quizá esto sirva. Cilantro, tomates y elote en grano. Iba a comentar algo acerca de los granos de elote, pero mejor me callo. Apenas voy a comer.

Ya se ve un poco mejor, no? Al menos no veo trozos de brócoli, lo cual ya es ganancia.
Que conste, para quienes dicen que no me cuido, que ya les puse una foto donde consta que fui por voluntad propia al supermercado, y compré brócoli. Me merezco un pomo y una cajetilla de cigarros nadamas por eso.
Bien, creo que es hora de apagar la lumbre, dejar que esto se empieze a enfriar, y agregar los toques finales. Empezando por:

Queso cheddar. No solo le da un sabor rico a la sopa, sino que aparte se derrite y hace que el caldo quede más cremoso. No puede faltar.

Chile en polvo, para agregar un poco de sabor y color…

Eureka! Creo que hemos terminado! Por cierto, eso que se ve es vapor, no se me quemó nada. Solo falta servirme un plato (o dos), y ver qué tal me quedó.

Que opinan? Créanme, sabe mucho mejor de lo que se ve. Ya en el plato le agregué sal, pimienta y limón, y créanme. La operación fue todo un éxito. Solo hace falta un detalle final, y esto solo es cuestión personal. Por si sola, sabe fenomenal, pero tengo un ingrediente secreto para que sepa aún mejor:

A falta de Tabasco…

En fin, definitivamente todo salió bien, y si no se echa a perder, tendré sopa para rato. Al menos unos 3 días. Creo que Rachael Ray puede hacerse a un lado, ya hay un nuevo rey de los “30 Minute Meals”. Y todo por 20 dolares. Con su permiso, tengo que ponerme a comer.

The Iceberg

 


Mi Casa Es Su Casa II – El Ataque de los Clones

Noviembre 11, 2006

Desde la última vez que escribí, en la que detallaba los pormenores de esta, su humilde casa, han cambiado unas cosas. He aquí las mas recientes noticias.

Decidí darle una remodelada a mi cuarto, y la verdad no sé porqué no lo había acomodado así antes. Se ve mas espacioso, está más accesible y la verdad no entiendo como es que no lo había hecho antes.

El guey del sótano, aquel que en un principio se dedicaba a la colecta de víveres ajenos y que posteriormente descubrió un sistema económico basado en el intercambio (venia y me tocaba a la puerta, crema de cacahuate en mano, a intercambiarlo por 3 cigarros, por ejemplo), ya no es residente de la casa. Resulta que tenía como 4 meses de no pagar renta (desde que corrió a la novia, que era la forma de pago de la renta – no, la novia no trabajaba y lo mantenía; se iba con el dueño a pagar en cuerpomático), así que el dueño lo demandó, y la corte lo echó.
Eso, en sí, es bueno. Lo único malo es que se llevó mi reproductor de DVD. Y cómo acabó mi reproductor de DVD en sus manos? Ah, pues el Iceberg, en su enorme pendejez, se lo prestó un día que vino a joder como a las 3 de la mañana. En mi defensa, nunca lo utilizaba. Siempre odié ese DVD, porque tenía un foco azul que emitía una luz azul penetrante cada vez que me disponía a ver una película. Algo molesto, cuando intentas ver una película con la luz apagada. Además, entre el Playstation 2 y mi computadora, tengo todos los dispositivos de video que necesito. Claro, que tampoco se lo di como un regalo, y esperaba que el guey por lo menos tuviera la decencia de devolverlo… pero al menos con eso me libré de él.

El dueño de la casa, un rumano decrépito y con apariencia de no muy buenas intenciones, vino hace poco a cobrar la renta. Llegó alrededor de las 10:00 AM, mientras yo me encontraba en un estado de reposo absoluto. Opté por no abrir la puerta en ese momento, pues recién había cruzado el umbral de la realidad, y si no me equivoco, todavía no podía abrir los ojos. No me estaba ocultando, no es que lo quisiera evitar para no pagar mi renta, simplemente no me gusta que me despierten. Al ver el éxito no obtenido conmigo, procedió a cobrarle la renta a los demás, y tuvo una disputa con uno de los inquilinos. Fue un gritar, y por algunos momentos de la discusión tuve asiento de primera fila, pues por alguna razón el pasillo donde está mi puerta fue seleccionado como uno de los puntos claves de la batalla. El caso es que la discusión escaló a tal grado, que hubo la necesidad de que el dueño llamara al 911. Quiero imaginarme a la operadora…
“911, Cual es su emergencia?”
“No me quieren pagar la renta”

En eso, vuelven a tocar a mi puerta. En vista de que gracias a factores externos no iba a haber una conciliación entre el sueño y yo, decidí levantarme. Abrí la puerta, visiblemente molesto. Esperaba ver al rumano, con su bastón en mano y su cara de idiota, una cara que solo un bat de beisbol (de los de aluminio) podría componer, pero para mi sorpresa estaba Apu, el tendero del Kwik-E-Mart de los Simpson. Y no, no generalizo a todo el pueblo hindú como Apus, pero esque este tipo… está idéntico.
Total, al parecer Apu dejó la tiendita para dedicarse a las bienes raíces, y me informó que a partir de ese día, él y sus socios eran los nuevos dueños de la casa. Que el rumano le había dicho que yo debía mi renta, a lo cual le dije que solo estaba esperando que regresara, para que me diera mi recibo. La lógica indicaría, que como buen casero, el guey llegara con mi recibo en la mano. Pero me dijo que después me lo daba. Le entregué la renta, y debía regresarme 5 dólares. Hasta la fecha, ni recibo, ni 5 dólares. Todos los que me conocen saben de mi profundo interés por Europa Oriental. Pero gracias a este guey, me estan dando ganas de perder el interés por Rumanía. En fin, por lo menos le di el dinero en frente de Apu, asi que les consta que mi renta está cubierta.

Ayer que regresé de mi jornada laboral, encontré una hoja de papel en el piso, lo cual en un principio no me extrañó. Siempre tengo cosas en el piso (no, no soy marrano, pero a falta de repisas…).
Al inspeccionar mas detalladamente la hoja, y al ver que estaba muy próxima a la puerta, me di cuenta que la habían echado por debajo de la puerta. Al leerla, me di cuenta que era un aviso donde se me informaba que la administación del lugar había pasado a manos de Apu y sus amigos, y que habían nuevas reglas. Una de ellas no se que tan de a cuerdo esté con la ley, pero indica que la renta debe ser cubierta el dia primero de cada mes, y de no ser hací nos haremos acreedores a multas y recargos que van en exceso de los 70 dólares. La otra regla, con la que no simpatizo en lo más mínimo, es que con estos nuevos gueyes queda prohibido fumar dentro de la casa.
Entre eso, los vecinitos que me cargo, y el deseo de residir en algo más que un cuarto, muy temprano en el 2007 les estaré platicando de mi nueva residencia. Y porqué no ahora? Esa pregunta la responderé en mi siguiente “post”.

Así que ahi tienen lo último en la vida doméstica del Iceberg.  

The Iceberg.